Mostrando entradas con la etiqueta historia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta historia. Mostrar todas las entradas

domingo, 5 de febrero de 2012

En el país de la nube blanca (Im Land der weissen Wolke)

AUTORA: Sarah Lark
EDITORIAL: Ediciones B
VOLUMEN: 752 pp. (papel)
PRECIO: 9,49 € (Kindle)
ADQUIRIDO EN: Amazon.es - Enero 2012
LEÍDO EN: Enero 2012
CONTINUACIÓN: La canción de los maoríes


Hace una eternidad que no publico ninguna reseña en el blog. La vuelta después de las vacaciones fue dura y desde que acabaron casi no he tenido tiempo para leer. Esta será la primera reseña de este año (más vale tarde que nunca) y para ello os traigo la primera novela que he leído en formato digital: En el país de la nube blanca.

Por mi cumpleaños/navidades mi novio me regaló un e-reader, el famoso Kindle de Amazon. La verdad es que estoy encantada con él. Es comodísimo porque no pesa nada y porque puedes almacenar muchísimos libros. Pero soy débil y me gusta demasiado el papel, por lo que he ido adquiriendo algunos libros en este tiempo. A ver si escribo un post para que me digáis qué os parecen. Creo que reservaré para el e-reader los libros que sean más gordos y que sean “de una sola lectura”. Sin más preámbulos paso a la reseña de En el país de la nube blanca.
Mi fantástico e-reader

Seré sincera. Desde que vi en el cine El señor de los anillos (y volví a ver mil veces en casa), estoy obsesionada con los paisajes neozelandeses. Por eso tenía tantas ganas de leer esta novela, ambientada en la Nueva Zelanda de mediados del siglo XIX. Además, este siglo es uno de mis periodos favoritos de la historia y siempre he estudiado y leído sobre la Europa de esta época, pero raras veces me he desplazado a una de sus colonias.

Sarah Lark nos presenta a dos mujeres inglesas a priori muy diferentes, Helen y Gwyneira, que por distintos motivos se encontrarán a bordo del Dublin en una larga travesía hacia Nueva Zelanda. Helen es una institutriz de origen humilde que decide responder a un anuncio de la hoja parroquial para dar un giro drástico a su vida. Gwyneira o Gwyn es una jovencísima muchacha de origen noble, que se ve comprometida con un joven neozelandés heredero de un importante imperio ovejero.
Las preciosas llanuras de Canterbury

La novela narra la entrañable amistad de estas dos mujeres y cómo sus vidas acaban irremediablemente entrelazadas. Compartirán los sinsabores de su experiencia en una tierra lejana e indómita, las penalidades de una vida donde parece no existir el amor, pero también las pequeñas alegrías que proporcionan la familia, los animales o los nativos maoríes siempre dispuestos a ayudar.

En el país de la nube blanca tiene una estructura sencilla: las secciones del libro están estructuradas por periodos de tiempo y cada una de ellas se divide en varios capítulos, que van alternando entre Helen y Gwyneira y, más adelante, también entre los personajes secundarios de la novela. Todas las historias de los personajes son interesantes y están marcadas por el afán aventurero. Así, asistiremos a la terrible caza de las ballenas y viajaremos a diferentes regiones neozelandesas a causa de la fiebre del oro.
La actual Christchurch

En mi opinión, los personajes de la novela, tanto las protagonistas como los secundarios, están muy bien construidos y, pese a que algunos sean seres despreciables, consiguen cumplir su función y ser unos personajes redondos y buenos antagonistas. Mi personaje favorito, Gwyneira, sufre una fuerte transformación a lo largo de la novela: pasa de ser una joven indómita y un poco insolente a convertirse en una mujer fuerte, sufridora, que es consciente de la importancia de su labor en la granja y es capaz de renunciar a su propia felicidad por causas mayores.

Además de unos buenos personajes y de un bien logrado contexto histórico, la novela es de fácil lectura, puesto que cuenta con las descripciones justas y con abundantes diálogos.

Sin embargo, la pega que le pongo a En el país de la nube blanca es su ritmo irregular. En ocasiones peca de pasajes un tanto lentos y repetitivos y, en otras ocasiones, especialmente hacia el final, los acontecimientos se precipitan. Aunque empecé este libro a principios de año y casi leí la mitad de un tirón, luego se me hizo más complicado seguirlo (también es cierto que cuando lo empecé estaba de vacaciones).
Kiwis en Christchurch

En definitiva, creo que se trata de una novela muy recomendable, especialmente si te gustan las sagas familiares. Por cierto, que el libro tiene continuación: La canción de los maoríes. Saldrá el 22 de este mes y trata sobre los destinos de los descendientes de Helen y Gwyneira. Creo que esperaré un poco a que baje de precio y luego me haré con él en formato digital.

Puntuación: 8

Saludos,
Teresa 

martes, 31 de mayo de 2011

La sociedad literaria y el pastel de piel de patata de Guernsey – Mary Ann Shaffer y Annie Barrows

Esta tarde he terminado de leer esta bonita novela, ambientada en la Inglaterra de 1946, convaleciente y dolorida por las recientes heridas de la ocupación nazi. Escrita en forma epistolar, recoge la correspondencia entre la peculiar escritora Juliet Ashton y un grupo de personas que, aunque en principio desconocidas, llegan a formar parte fundamental de su vida.
Juliet piensa en el tema de su próxima novela cuando recibe una carta de un desconocido, Dawsey Adams, que le escribe para decirle que tiene en su posesión un libro que una vez le perteneció a ella. El hombre resulta ser un gran admirador del autor del libro en cuestión, Charles Lamb, y le pide que le dé la dirección de alguna librería de Londres donde encontrar más libros de su interés. Juliet, sorprendida por la carta, le responde en seguida y comienza una bonita amistad por correspondencia.
Pronto Dawsey le relata que en la isla de Guernsey, donde él vive, se formó una peculiar sociedad literaria durante la ocupación alemana: la Sociedad Literaria del Pastel de Piel de Patata. Juliet siente una necesidad inmediata de saber más sobre esta sociedad y empieza a recibir cartas de otros miembros de la misma. Fascinada por las historias de la ocupación en Guernsey, Juliet decide dejar Londres y visitar a sus nuevos amigos.
Desde mi punto de vista, es una novela muy amena, puede que por estar escrita en forma de cartas. Además, le coges cariño a Juliet en cuanto has leído un par de cartas: es vital, inteligente e ingeniosa… y, por supuesto, una gran amante de la literatura. Aunque las historias que se relatan en las cartas están impregnadas de dolor y tristeza, nos permiten conocer testimonios de personas que vivieron subyugadas durante el nazismo, prisioneras en su propia tierra. Siempre hay una chispa de alegría, de optimismo, de coraje, que hace que admiremos a estas personas que sufrieron tanto.
Lo que más me ha gustado de esta novela:
3.- El hecho de que la literatura fuese capaz de unir a un grupo de personas en tiempos difíciles, dándoles ánimo y consuelo.
2.- La sobrecogedora historia de Elizabeth McKenna. A veces me pregunto cuántas personas tuvieron que pasar por situaciones igual de horribles y se mantuvieron íntegras hasta el final.
1.- El trabajo de investigación que hay detrás de la novela. A pesar de tratarse de personajes ficticios, eres consciente de que las historias de la ocupación tras la Segunda Guerra Mundial están cargadas de veracidad.
En definitiva, en mi opinión, es una lectura muy recomendable.
Mi puntuación: 8,5
Saludos,
Teresa