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miércoles, 2 de mayo de 2012

La tentación vive arriba (The seven year itch)


FICHA TÉCNICA
Director: Billy Wilder
Guión: Billy Wilder y Alex Axelrod
Actores principales: Tom Ewell, Marilyn Monroe, Oskar Homolka, Carolyn Jones…
Año: 1955    
Duración: 105 minutos


¡Retomamos las reseñas de películas! He visto bastantes pelis en casa, aunque no he ido demasiado al cine en los últimos meses. Sí que me gustaría recomendaros, si estáis a tiempo de verla en el cine, una bonita película francesa titulada Intocable.

Sin más preámbulos, os hablo de la película que traigo hoy: La tentación vive arriba. Quizá se trate de uno de los films más icónicos de la historia del cine, donde podemos ver a Marilyn en todo su esplendor. El vuelo de su falda blanca es un símbolo sexual de la época, que fue acogido con entusiasmo por algunos y con reticencias por otros. ¿Cuántas veces ha sido homenajeada esta escena?
Este vestido blanco ha sido subastado por una enorme cantidad de dinero

Richard Sherman (Tom Ewell), un editor de textos de mediana edad, se despide en la estación de tren de su mujer e hijo, que van a pasar el verano en Maine. Él debe quedarse en Manhattan para trabajar. Cuando regresa a casa, a pesar de haberse planteado unas vacaciones tranquilas, conoce a una joven rubia de nombre desconocido que le traerá de cabeza. La frescura y candidez de la chica harán que Richard se deshaga en atenciones con ella, pero se sentirá continuamente culpable por sus sentimientos.
Richard se despide de su mujer y su hijo

El guión original, escrito por Alex Axelrod para el teatro, contemplaba la infidelidad manifiesta del protagonista. De hecho, Tom Ewell representó a este personaje infiel en el teatro y no lo hizo así en el cine. El Código Hays imponía una fuerte censura sobre todo aquello que no fuese considerado decente. La infidelidad era todavía un tema tabú y, más aún, vista desde una óptica cómica.

La censura podría haber echado a perder una buenísima película pero el talento de Billy Wilder y de Alex Axelrod hicieron de la imposibilidad de ser infiel del protagonista una baza a favor de la comicidad del filme. Así, la desbordante imaginación de Richard le lleva a crear toda una serie de escenarios en los que es infiel a su esposa con diversas mujeres que se han cruzado en su camino. A mí me encanta la escena en la que se parodia De aquí a la eternidad.
De aquí a la eternidad

El título en inglés, The seven year itch, hace referencia a la creencia popular de que todos los matrimonios pasan por una crisis en su séptimo año. Richard y su mujer, Helen, llevan siete años casados, por lo que la aparición de la chica rubia incrementa la paranoia de Richard.

El dúo entre una exuberante mujer y un hombre de mediana edad sin especial atractivo físico es una combinación en la que el humor está asegurado.
Richard se divierte tocando el piano con su nueva vecina

Algunas curiosidades de la película:
  • El papel protagonista estuvo pensado, en un principio, para Walter Matthau, que llegó a hacer, incluso, las pruebas en pantalla. Estas pueden verse en los extras del DVD. Sin embargo, Matthau era relativamente desconocido y se prefirió elegir al actor que había encarnado al mismo personaje en la obra teatral.
  • Marilyn Monroe tuvo que rodar muchísimas veces su famosa escena sobre la rejilla del metro. El bullicio que formó el gentío en la calle hizo que todas estas tomas quedaran inutilizadas y hubiese que recurrir a rodar en un estudio.
  • La actriz protagonista vio cómo la fama hizo una profunda mella en su recién estrenada vida conyugal con Joe DiMaggio.

Richard conoce a la chica

Ved La tentación vive arriba si aún no lo habéis hecho. O volved a verla. A mí me parece un entretenimiento perfecto para una tarde libre.

Mi puntuación: 8'5

Besos,
Teresa

domingo, 5 de febrero de 2012

En el país de la nube blanca (Im Land der weissen Wolke)

AUTORA: Sarah Lark
EDITORIAL: Ediciones B
VOLUMEN: 752 pp. (papel)
PRECIO: 9,49 € (Kindle)
ADQUIRIDO EN: Amazon.es - Enero 2012
LEÍDO EN: Enero 2012
CONTINUACIÓN: La canción de los maoríes


Hace una eternidad que no publico ninguna reseña en el blog. La vuelta después de las vacaciones fue dura y desde que acabaron casi no he tenido tiempo para leer. Esta será la primera reseña de este año (más vale tarde que nunca) y para ello os traigo la primera novela que he leído en formato digital: En el país de la nube blanca.

Por mi cumpleaños/navidades mi novio me regaló un e-reader, el famoso Kindle de Amazon. La verdad es que estoy encantada con él. Es comodísimo porque no pesa nada y porque puedes almacenar muchísimos libros. Pero soy débil y me gusta demasiado el papel, por lo que he ido adquiriendo algunos libros en este tiempo. A ver si escribo un post para que me digáis qué os parecen. Creo que reservaré para el e-reader los libros que sean más gordos y que sean “de una sola lectura”. Sin más preámbulos paso a la reseña de En el país de la nube blanca.
Mi fantástico e-reader

Seré sincera. Desde que vi en el cine El señor de los anillos (y volví a ver mil veces en casa), estoy obsesionada con los paisajes neozelandeses. Por eso tenía tantas ganas de leer esta novela, ambientada en la Nueva Zelanda de mediados del siglo XIX. Además, este siglo es uno de mis periodos favoritos de la historia y siempre he estudiado y leído sobre la Europa de esta época, pero raras veces me he desplazado a una de sus colonias.

Sarah Lark nos presenta a dos mujeres inglesas a priori muy diferentes, Helen y Gwyneira, que por distintos motivos se encontrarán a bordo del Dublin en una larga travesía hacia Nueva Zelanda. Helen es una institutriz de origen humilde que decide responder a un anuncio de la hoja parroquial para dar un giro drástico a su vida. Gwyneira o Gwyn es una jovencísima muchacha de origen noble, que se ve comprometida con un joven neozelandés heredero de un importante imperio ovejero.
Las preciosas llanuras de Canterbury

La novela narra la entrañable amistad de estas dos mujeres y cómo sus vidas acaban irremediablemente entrelazadas. Compartirán los sinsabores de su experiencia en una tierra lejana e indómita, las penalidades de una vida donde parece no existir el amor, pero también las pequeñas alegrías que proporcionan la familia, los animales o los nativos maoríes siempre dispuestos a ayudar.

En el país de la nube blanca tiene una estructura sencilla: las secciones del libro están estructuradas por periodos de tiempo y cada una de ellas se divide en varios capítulos, que van alternando entre Helen y Gwyneira y, más adelante, también entre los personajes secundarios de la novela. Todas las historias de los personajes son interesantes y están marcadas por el afán aventurero. Así, asistiremos a la terrible caza de las ballenas y viajaremos a diferentes regiones neozelandesas a causa de la fiebre del oro.
La actual Christchurch

En mi opinión, los personajes de la novela, tanto las protagonistas como los secundarios, están muy bien construidos y, pese a que algunos sean seres despreciables, consiguen cumplir su función y ser unos personajes redondos y buenos antagonistas. Mi personaje favorito, Gwyneira, sufre una fuerte transformación a lo largo de la novela: pasa de ser una joven indómita y un poco insolente a convertirse en una mujer fuerte, sufridora, que es consciente de la importancia de su labor en la granja y es capaz de renunciar a su propia felicidad por causas mayores.

Además de unos buenos personajes y de un bien logrado contexto histórico, la novela es de fácil lectura, puesto que cuenta con las descripciones justas y con abundantes diálogos.

Sin embargo, la pega que le pongo a En el país de la nube blanca es su ritmo irregular. En ocasiones peca de pasajes un tanto lentos y repetitivos y, en otras ocasiones, especialmente hacia el final, los acontecimientos se precipitan. Aunque empecé este libro a principios de año y casi leí la mitad de un tirón, luego se me hizo más complicado seguirlo (también es cierto que cuando lo empecé estaba de vacaciones).
Kiwis en Christchurch

En definitiva, creo que se trata de una novela muy recomendable, especialmente si te gustan las sagas familiares. Por cierto, que el libro tiene continuación: La canción de los maoríes. Saldrá el 22 de este mes y trata sobre los destinos de los descendientes de Helen y Gwyneira. Creo que esperaré un poco a que baje de precio y luego me haré con él en formato digital.

Puntuación: 8

Saludos,
Teresa 

domingo, 18 de diciembre de 2011

Divas rebeldes

AUTORA: Cristina Morató
EDITORIAL: DeBolsillo (Random House Mondadori)
VOLUMEN: 465 pp.
PRECIO: 12,95 €
ADQUIRIDO EN: Fnac (Sevilla). Octubre 2011
LEÍDO EN: Octubre-diciembre 2011
LIBRO RELACIONADO: Historias de mujeres de Rosa Montero 

Con este título tan característico de la prensa rosa, Cristina Morató nos acerca las biografías de siete mujeres del siglo XX conocidas universalmente: Maria Callas, Coco Chanel, Wallis Simpson, Eva Perón, Barbara Hutton, Audrey Hepburn y Jackie Kennedy. Durante décadas estas mujeres ocuparon páginas y páginas de la prensa y se convirtieron en modelos que la gente imitaba sin cesar. Sin embargo, ninguna de ellas fue precisamente feliz, ya que sus tragedias personales las hicieron sentirse muy desgraciadas: Maria Callas jamás pudo casarse con el único hombre al que de verdad amó, Audrey Hepburn tuvo que renunciar a su sueño de ser bailarina porque la guerra le había robado la salud, Jackie Kennedy sufrió en primera persona un magnicidio que conmovió al mundo…

Hace varios meses leí Historias de mujeres, de Rosa Montero y, aunque nunca he sido muy aficionada a las biografías, estas breves historias me encantaron. Por eso, cuando vi publicado Divas rebeldes recordé lo mucho que había disfrutado con el libro de Rosa Montero y decidí comprarlo cuando saliera en bolsillo. Otro incentivo fue, además, la biografía de Audrey Hepburn, una de mis actrices favoritas.

Aunque, por lo general, prefiero las obras de ficción, no está mal cambiar de tercio de vez en cuando. No deja de sorprenderme que estas mujeres tuvieran vidas tan azarosas y, a la vez, tan profundamente infelices. Algunas de ellas, como Maria Callas y Coco Chanel, se avergonzaban de su pasado y trataban de ocultarlo a toda costa. Otras, como Audrey Hepburn, lo enterraban por razones distintas. Y otras, como Jackie Kennedy o Barbara Hutton, a pesar de haberse criado entre algodones, fueron niñas de mirada lánguida y triste.


Maria Callas fue la soprano más aclamada del mundo y su rostro es de sobra conocido por todos. Sin embargo, jamás fue feliz. Estaba acomplejada por su físico y se vio explotada por su familia durante su niñez para ser explotada y manipulada después por su marido. Cuando conoció a Aristóteles Onassis empezó por fin a vivir. Se pasaba el día de crucero y, en esta época afirmó: “No quiero cantar, quiero vivir.” Sin embargo, Onassis jamás se comprometió con la Callas y prefirió hacerlo con la “viuda de América”, Jackie Kennedy.


Coco Chanel, símbolo del glamour, fue, en cambio, una niña de origen humilde, que aprendió a coser en un orfanato. Sin embargo, su fuerte carácter la llevó a crear la firma de alta costura más conocida del mundo. En una época donde las mujeres se veían obligadas a llevar unos vestidos de lo más incómodo, Coco innovó la moda al hacerla cómoda y sencilla. Su frase más célebre fue: “La moda pasa, el estilo permanece.”


Wallis Simpson fue, quizás, la mujer más odiada de su época. Por su amor, el rey Eduardo VIII renunció al trono inglés. Sin embargo, Wallis afirmó: “No tienen ni idea de lo difícil y agotador que es representar toda una vida un gran amor.” Y es que Wallis no estaba de acuerdo con la abdicación del duque de Windsor y hubiera preferido ser su eterna amante.


Eva Perón fue una muchacha de origen humilde, cuyo sueño era llegar a ser una famosa actriz. Sin embargo, se convirtió en la mujer a la que toda Argentina amaba. Al casarse con el general Perón, asumió su papel en la vida pública y fue recorriendo los recovecos de su país para entablar relaciones con los más desfavorecidos. Por eso, cuando la enfermedad le arrancó la vida a Evita, toda Argentina le lloraría.


Barbara Hutton, la rica heredera, fue una mujer cuyos numerosos matrimonios jamás la hicieron feliz. Sus maridos, salvo Cary Grant, se aprovecharon de ella económicamente. Por ello, Barbara afirmaba: “Nadie me amará nunca. Por mi dinero sí pero no por mí misma. Estoy condenada a la soledad.” Para llenar esta soledad, la Hutton despilfarró su inmensa fortuna, causando un gran escándalo en la opinión pública.


Audrey Hepburn, la risueña actriz que saltó a la fama con Vacaciones en Roma, sufrió de lleno las consecuencias del holocausto. La desnutrición puso fin a su sueño de convertirse en bailarina profesional pero, a pesar de ello, la fortuna estaba del lado de Audrey. Su encanto la llevó a ser una de las actrices más queridas y valoradas de su época. Sin embargo, su mayor sueño era casarse y formar una familia. Sus hijos se convirtieron en su gran pasión y, por ellos, renunció al cine. En sus últimos años, Audrey llevó a cabo una gran labor humanitaria y confesó no encontrarse preparada para la realidad que observó en África.


Jackie Kennedy nació en un ambiente idílico, aunque pronto sufrió la separación de sus padres. Su sufrimiento no cesó al casarse con John Kennedy. A pesar de que ella lo apoyó en su carrera política, él no dejó de engañarla con numerosas amantes (entre ellas, Marilyn Monroe). El atentado ocurrido el 22 de noviembre de 1963 en Dallas marcó para siempre a Jackie, que se negó a convertirse en una eterna viuda. Por ello, se casó con Onassis, que le dio el tren de vida que ella necesitaba.

Con un estilo conciso, Cristina Morató nos permite conocer la apasionante historia de estas famosísimas mujeres, que siguen siendo iconos de la moda, la música o el cine.

Un libro muy recomendable, aunque no seáis fanáticos del género biográfico.

Mi puntuación: 8,5

Besos,
Teresa

***No suelo releer, pero he decidido volver a leer El guardián entre el centeno, uno de mis libros favoritos. Tengo muchas reseñas pendientes de las últimas películas que he visto. Cuando saque tiempo, las escribiré.***

domingo, 23 de octubre de 2011

La casa de Riverton (The house at Riverton / The shifting fog)

AUTORA: Kate Morton
EDITORIAL: Punto de Lectura (Santillana)
VOLUMEN: 516 pp.
PRECIO: 10,95 €
ADQUIRIDO EN: Fnac (Sevilla). Septiembre 2011
LEÍDO EN: septiembre-octubre 2011
OTROS:El jardín olvidado, Las horas distantes


Este fin de semana he podido terminar La casa de Riverton. Una vez más vuelve a pasarme que disipo mucho la lectura de un libro por falta de tiempo. De todas formas, eso no ha sido un impedimento demasiado grande para disfrutar de la novela, puesto que no he llegado a perder el hilo en ningún momento. No me digáis que no tiene buena pinta con el comienzo de este primer capítulo (las dos primeras frases me recuerdan a Rebecca. Cambiad Riverton por Manderley, jeje):

El pasado noviembre tuve una pesadilla. Estaba en el año 1924 y me encontraba nuevamente en Riverton. Todas las puertas estaban abiertas de par en par, la brisa del verano hacía flamear las cortinas de seda. En lo alto de la colina, bajo un antiguo arce, había una orquesta de la que llegaba la cadenciosa música de los violines. Las risas y el entrechocar de los vasos resonaban en el aire y el azul del cielo era de aquellos de los que pensábamos que la guerra había destruido para siempre. Un lacayo, con su elegante uniforme blanco y negro, vertía champán desde lo alto de una torre de copas de cristal y todos aplaudían, disfrutando del espléndido derroche.

En su primera novela, la australiana Kate Morton nos presenta a Grace Bradley, una anciana nonagenaria que recibe la visita de la directora de cine Ursula Ryan. Esta va a rodar una película sobre el suicidio del joven poeta Robbie Hunter, acaecido en la mansión de Riverton en el año 1924. Para ello le será muy útil la opinión de Grace, que trabajó allí como doncella de la familia Hartford, sus propietarios. Así, hacia el final de sus días Grace recordará cómo fueron aquellos años marcados por la Gran Guerra, pero también por el eterno afecto hacia las señoritas Hartford, Hannah y Emmeline.

La novela alterna breves tramos del presente con la historia del pasado y juventud de Grace. Conoceremos así a los tres hermanos Hartford: David, Hannah y Emmeline, así como a su padre Frederick, viudo y sin intención de volver a amar. Del mismo modo, Grace nos presenta a sus compañeros del servicio: el imponente señor Hamilton, la eficiente señora Townsend, la inocente Katie, su compañera de cuarto Myra pero, sobre todo, a Alfred… su Alfred.

La autora, Kate Morton

Al empezar a leer la novela sabemos que un joven poeta se suicida en el lago de la mansión durante una fiesta. Pero ¿quién es este joven? ¿Qué relación tiene con la familia Hartford? ¿Por qué su muerte hace que todo cambie tanto? ¿Qué pasa por la cabeza de Grace que le impide hablar sobre lo que ocurrió aquella aciaga noche?

Todos estos enigmas se nos plantean desde un primer momento y, para resolverlos, tendremos que llegar a las últimas páginas. Pero eso no será complicado, ya que iremos de la mano de la joven doncella Grace, que nos descubrirá los recovecos de la mansión de Riverton: el cuarto de los niños, la fastuosa biblioteca, la fuente de Cupido y Psique… Encontraremos en la figura de Hannah a una joven muy inusual para su época y posición social. Se niega a ser simplemente una esposa y desea viajar por el mundo para vivir innumerables aventuras. Creo que es fácil identificarse con este personaje, aunque en ocasiones pueda parecer demasiado testaruda y caprichosa.

Otro de los alicientes del libro, en mi opinión, es su trasfondo histórico, que está bastante bien conseguido. Se hacen muchas referencias a acontecimientos de la época y también a personajes del mundo de la literatura (James Joyce, Agatha Christie…) Ya habré dicho alguna vez que me atrae mucho la época de los años veinte y eso, para mí, es un punto a favor en esta novela.

Por último, tengo que decir que hacía tiempo que no me emocionaba tanto el final de una novela. Me ha rondado por la cabeza todo el día… y eso es buena señal. La verdad es que pensaba que el libro iba a ser entretenido sin más, pero me ha sorprendido para bien.

Para resumir, me gustaría recomendaros su lectura, ya que es una obra amena y la historia que narra – aunque a veces se haga un pelín larga – está llena de todos esos elementos que hacen que una novela merezca la pena: amor, desengaño, dolor, pasión, muerte y, sobre todo, suspense. En cuanto pueda me compro la siguiente novela de Kate Morton, El jardín olvidado.

Mi puntuación: 8,5

Besos,
Teresa 

domingo, 4 de septiembre de 2011

Recuerda (Spellbound)


FICHA TÉCNICA
Director: Alfred Hitchcock
Guión: Ben Hecht
Actores principales: Ingrid Bergman, Gregory Peck, Michael Chekhov,  Leo G. Carroll…
Nacionalidad: estadounidense
Año: 1945    
Duración: 111 minutos

Con el ajetreo de estos días he tenido poquísimo tiempo para leer o ver películas. Por suerte, este fin de semana he podido volver a casa y he sacado un rato para ver una peli.  Como ya dije en otras entradas del blog,  quería hacer reseñas de cuatro pelis que tienen a Gregory Peck como protagonista: El cabo del terror, Horizontes de grandeza, Recuerda y Matar a un ruiseñor. Es el turno de la tercera de ellas.

La doctora Constance Petersen es una joven psiquiatra que trabaja en la clínica Green Manors. Sus colegas la ven como un médico eficiente, aunque demasiado fría. Esta frialdad desaparece cuando conoce a Anthony Edwardes, el nuevo director del hospital psiquiátrico. Ella se enamora desde el primer momento en que le ve (¿y quién no lo haría? xD) y él no tarda en corresponder sus sentimientos. Sin embargo, el joven doctor parece tener reprimidos ciertos recuerdos (padece una fuerte amnesia), lo cual le provoca fuertes reacciones ante estímulos como el color blanco. Mediante el uso del psicoanálisis, la doctora Petersen pretende sacar a la luz el problema de su amado. Pero puede ser que él no quiera recordar su pasado, porque teme lo que pueda haber hecho.
La primera vez que Constance Petersen ve al nuevo director

En Recuerda, Hitchcock utiliza como hilo conductor el psicoanálisis, disciplina con carácter científico que pretendía sacar a la luz los sentimientos reprimidos por la parte consciente del cerebro, de manera que los pacientes pudiesen curarse mediante la expulsión de sus traumas, casi todos de infancia. Las teorías de Freud estarán presentes durante toda la película, siendo la doctora Petersen una de sus seguidoras. Al parecer, Hitchcock no creía demasiado en el psicoanálisis y no le interesaba en absoluto darle más importancia de la debida en el argumento de la película. El productor de la misma, David O. Selznick, quería demostrar a toda costa las maravillas de los métodos psicoanalíticos, por lo que discutió más de una vez con el director.
La doctora intentará ayudar a su amado a toda costa

Cuestiones psiquiátricas aparte, Recuerda pretende ser una película de suspense al más puro estilo Hitchcock: con su dosis de inocente romance entre los protagonistas y con una intriga bien sostenida durante toda la película, en la que todo se desvela al final, sin que llegues a sospechar nada hasta el mismísimo final. Sin más pretensiones que esa, creo que es una película estupenda, con unos grandes actores protagonistas. Bergman ya había rodado Casablanca, pero para Peck se trataba de uno de sus primeros papeles protagonistas (aún no había cumplido los treinta). A pesar de que algunas escenas me parezcan algo exageradas en la actuación (no termino de creerme algunos desmayos de Peck), creo que confiere a su personaje ese aire de misterio que le envuelve y que te hace dudar de sus intenciones continuamente.
Este fotograma me produce escalofríos

Es imprescindible mencionar la aparición de la mano de Dalí en la creación de los decorados en la escena en que el personaje de Peck cuenta su sueño. Para mi gusto se le podía haber sacado más partido al artista catalán, con una escena algo más larga. Supongo que no se quería caer demasiado en el surrealismo y centrar más la trama en la historia de suspense.
La mano de Dalí en el mundo onírico de la película

Por resaltar algún aspecto negativo, me han resultado muy chocantes ciertos comentarios machistas de la película. Por ejemplo, que una mujer enamorada no es capaz de ser buena psiquiatra. Incluso, hay una escena en la que el personaje de Peck bromea con pegar al de Bergman. No sé si tendrá algo que ver la traducción o si serán cosas de la época, pero me parecen comentarios de dudoso gusto y que hoy no se harían en el cine con tanta ligereza.

Lo que más me ha gustado:
3.- El uso del psicoanálisis como trasfondo. Estudié algo de las teorías psicoanalíticas en la facultad y, aunque creo que tienen muchísimos errores, me parecen muy interesantes y un avance para conocer el funcionamiento de la mente humana.
2.- Las actuaciones del dúo protagonista, Peck y Bergman, así como la del antiguo mentor de la doctora Petersen.
1.- El suspense tan bien sostenido de la película, para al final descubrir algo tan interesante…

Mi puntuación: 8

Hasta pronto,
Teresa

miércoles, 17 de agosto de 2011

El cabo del terror (Cape Fear)


FICHA TÉCNICA
Director: J. Lee Thompson
Guión: J.R. Webb (novela de John D. MacDonald)
Actores principales: Gregory Peck, Robert Mitchum, Polly Bergen, Lori Martin…
Nacionalidad: estadounidense
Año: 1962    
Duración: 106 minutos

Me encanta Gregory Peck. Lo habré dicho ya en el post de Vacaciones en Roma (es que me repito mucho cuando algo me gusta, jeje), pero lo vuelvo a decir. No me quiero poner ningún plazo para hacer reseñas de varias de sus películas, pero próximamente tengo intención de escribir sobre Matar a un ruiseñor (una de mis películas favoritas), Recuerda y Horizontes de grandeza, todas protagonizadas por él. No me pongo plazos porque en septiembre tengo que mudarme por trabajo y seguro que estaré bastante atareada.
El lago Cape Fear

La peli sobre la que escribo hoy, El cabo del terror, es uno de los más famosos clásicos del cine de suspense, de la que Scorsesse hizo un remake treinta años después. Sin haberlo visto, me aventuro a decir que seguro que no me gustará como el original, por muy buen director que sea Scorsesse… y aunque salga Gregory Peck de secundario. Muestra de la presencia de esta película en la “cultura popular” es la parodia que se hace en un capítulo de Los Simpsons (uno de los muchos en los que el actor secundario Bob quiere matar a Bart) de la parte en la que sale la casa sobre el agua de la familia protagonista.
El reencuentro de los protagonistas

Sam Bowden (Gregory Peck) es un abogado que empieza a sufrir el acoso de Max Cady (Robert Mitchum). Bowden sorprendió a Cady cuando agredía a una joven y, gracias a su testimonio, Cady fue juzgado y encarcelado. Ocho años después, Max Cady ha salido de la cárcel y su único objetivo es vengarse de Bowden. Conociendo los contactos del abogado con la policía, el ex convicto nunca hace nada lo bastante obvio como para que puedan arrestarlo. Sin embargo, el sentimiento de que algo va a estallar permanece con nosotros durante toda la película. Y es que Cady sabe cuál es la debilidad de su víctima: su familia.
Cady sigue a la familia Bowden hasta la bolera

El cabo del miedo, filmada en blanco y negro, me recuerda, por su ambientación y su banda sonora, a las películas de Hitchcock, como Rebecca o Psicosis y es que J. Lee Thompson era un gran admirador de Hitch. Tengo que decir que me gusta mucho el cine de suspense, pero no aquel que se hace con violencia explícita. Por eso me gusta tanto Hitchcock: es capaz de mantenerte en vilo, pero no presencias ninguna escena que sea realmente desagradable. Es una pena que el cine que se hace hoy haya perdido este pudor que tanto me gusta. Me recuerda un poco al teatro griego, en el que nunca se mostraba la muerte de un personaje en el escenario, sino que simplemente alguien anunciaba su fallecimiento.
Peggy y Nancy, mujer e hija de Sam Bowden

Me gustaría señalar también que la peli está basada en una novela, The executioners, y que la censura retocó un poco el argumento. Max Cady, el ex convicto, era militar y había sido condenado a prisión no por una simple agresión, sino por una violación a una menor de edad. Dada la dureza del delito, se decidió no mencionar en la película la palabra “violación”, al igual que el origen militar de Cady para no dañar la imagen del ejército americano.
La novela que inspira la película

Las actuaciones de Peck y Mitchum son sublimes. Creo que Cady es uno de los villanos de cine que inspiran más miedo y así se ha señalado en más de una lista. Nunca sabes cuándo va a atacar, pero sabes que lo hará… y eso te mantiene en suspense todo el tiempo. Peck, por su parte, pasa de ser un abogado íntegro a plantearse acabar con Cady usando métodos poco éticos. El duelo entre ambos es la mejor baza de la película y, aunque puedas intuir el final, no sabes cuánto tendrá que sufrir la familia de Bowden hasta conseguir la tranquilidad que les ha sido arrebatada.

En definitiva, si os gusta el cine de suspense y disfrutáis con los clásicos, El cabo del terror es uno de los imprescindibles.

Mi puntuación: 8

Saludos,
Teresa

P.D. Mañana mi novio y yo nos vamos a Estambul una semana, así que no escribiré hasta la vuelta. Espero sacar algo de tiempo para leer un poco (aunque sea en el avión :P) y traer alguna reseña o, en su defecto, alguna foto de un sitio bonito J

martes, 9 de agosto de 2011

El Gran Gatsby (The Great Gatsby)


AUTOR: F. Scott Fitzgerald
EDITORIAL: Mondadori (DeBolsillo)
VOLUMEN: 185 pp.
PRECIO:  8,5 € aprox.
ADQUIRIDO EN: librería Fnac (Sevilla)en el año 2009
LEÍDO EN: agosto de 2011
LIBRO RELACIONADO: Hermosos y malditos

Ayer volví a casa después de dos semanas de vacaciones. Aunque he estado yendo de un lado para otro, he tenido tiempo de terminar de leer El Gran Gatsby. Tenía pendiente esta novela desde hace muchísimo tiempo, pero por unas razones u otras siempre la he ido dejando. Como hace poco he visto algunas pelis ambientadas en los felices años veinte, me decidí a no dejar pasar el momento de leer la obra de Fitzgerald.
En El Gran Gatsby, el autor hace un retrato de la sociedad de su tiempo, la conocida como Jazz Age, y critica  los excesos de sus contemporáneos, a la vez que describe de manera certera cuáles son las obsesiones de la época: dinero, ambición y lujuria.
Primera portada de la novela. ¿No es preciosa?

La historia transcurre en 1922, desde la primavera hasta el otoño. El narrador, Nick Carraway, es un joven de treinta años que se muda al lado de la inmensa mansión de Gatsby. Nadie parece conocerle realmente, pero las fiestas en su casa son un gran evento social, al que todos acuden. Allí, entre cigarrillos y copas, aprovechan para especular sobre el pasado de su anfitrión: ¿es un contrabandista de alcohol? ¿Un asesino a sueldo? Sea como fuere, Gatsby es un hombre que se ha hecho a sí mismo… pero no todo es tan sencillo. Antes de partir con el ejército, Gatsby tuvo un amor de juventud que nunca olvidó: Daisy, que es, casualmente, la prima de Nick Carraway y el motivo de Gatsby para hacerse rico y mudarse justo al lugar en el que vive. Sin embargo, el ansia de lujo y fortuna hace mella en lo que podría ser una bella historia de amor.
El autor, poco antes de que se publicara la novela
No quiero desvelar nada más del argumento, porque creo que merece la pena leer la novela. Lo que más me ha gustado ha sido cómo el autor refleja la alta sociedad de los años veinte. Casi puedes verte en una de las famosas fiestas de Gatsby, con gente ataviada de suntuosos vestidos y harta de beber champán. El personaje de Jay Gatsby y los motivos que le llevan a transformarse en el gran Gatsby me parecen muy nobles, en contraste con la falta de escrúpulos que caracteriza a todos los personajes de la novela (salvo Nick Carraway). En definitiva, la novela parece presagiar cómo el sueño americano iba a romperse en mil pedazos con el crack de Wall Street de 1929. La novela te hace reflexionar sobre la soledad, los intereses personales, el amor o la superficialidad de una rancia clase adinerada. Creo que todos son temas muy interesantes sobre los que merece la pena pensar.

Lo que menos me ha gustado del libro es que, al principio, te confundes porque aparecen Nick, Daisy y Tom, pero solo se menciona de vez en cuando a Gatsby. Sin embargo, a partir del tercer capítulo, la historia empieza a tener más continuidad.

Recomiendo que leáis la novela, porque es muy interesante y, además, mejora conforme avanzas en la lectura y vas conociendo más a los personajes, especialmente al misterioso Gatsby. No sé si me animaré todavía a ver la versión cinematográfica con Robert Redford y Mia Farrow. De momento, voy a dejar reposar un poco el libro y ya veremos más adelante.

Mi puntuación: 8,5

Besos,
Teresa