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miércoles, 2 de mayo de 2012

La tentación vive arriba (The seven year itch)


FICHA TÉCNICA
Director: Billy Wilder
Guión: Billy Wilder y Alex Axelrod
Actores principales: Tom Ewell, Marilyn Monroe, Oskar Homolka, Carolyn Jones…
Año: 1955    
Duración: 105 minutos


¡Retomamos las reseñas de películas! He visto bastantes pelis en casa, aunque no he ido demasiado al cine en los últimos meses. Sí que me gustaría recomendaros, si estáis a tiempo de verla en el cine, una bonita película francesa titulada Intocable.

Sin más preámbulos, os hablo de la película que traigo hoy: La tentación vive arriba. Quizá se trate de uno de los films más icónicos de la historia del cine, donde podemos ver a Marilyn en todo su esplendor. El vuelo de su falda blanca es un símbolo sexual de la época, que fue acogido con entusiasmo por algunos y con reticencias por otros. ¿Cuántas veces ha sido homenajeada esta escena?
Este vestido blanco ha sido subastado por una enorme cantidad de dinero

Richard Sherman (Tom Ewell), un editor de textos de mediana edad, se despide en la estación de tren de su mujer e hijo, que van a pasar el verano en Maine. Él debe quedarse en Manhattan para trabajar. Cuando regresa a casa, a pesar de haberse planteado unas vacaciones tranquilas, conoce a una joven rubia de nombre desconocido que le traerá de cabeza. La frescura y candidez de la chica harán que Richard se deshaga en atenciones con ella, pero se sentirá continuamente culpable por sus sentimientos.
Richard se despide de su mujer y su hijo

El guión original, escrito por Alex Axelrod para el teatro, contemplaba la infidelidad manifiesta del protagonista. De hecho, Tom Ewell representó a este personaje infiel en el teatro y no lo hizo así en el cine. El Código Hays imponía una fuerte censura sobre todo aquello que no fuese considerado decente. La infidelidad era todavía un tema tabú y, más aún, vista desde una óptica cómica.

La censura podría haber echado a perder una buenísima película pero el talento de Billy Wilder y de Alex Axelrod hicieron de la imposibilidad de ser infiel del protagonista una baza a favor de la comicidad del filme. Así, la desbordante imaginación de Richard le lleva a crear toda una serie de escenarios en los que es infiel a su esposa con diversas mujeres que se han cruzado en su camino. A mí me encanta la escena en la que se parodia De aquí a la eternidad.
De aquí a la eternidad

El título en inglés, The seven year itch, hace referencia a la creencia popular de que todos los matrimonios pasan por una crisis en su séptimo año. Richard y su mujer, Helen, llevan siete años casados, por lo que la aparición de la chica rubia incrementa la paranoia de Richard.

El dúo entre una exuberante mujer y un hombre de mediana edad sin especial atractivo físico es una combinación en la que el humor está asegurado.
Richard se divierte tocando el piano con su nueva vecina

Algunas curiosidades de la película:
  • El papel protagonista estuvo pensado, en un principio, para Walter Matthau, que llegó a hacer, incluso, las pruebas en pantalla. Estas pueden verse en los extras del DVD. Sin embargo, Matthau era relativamente desconocido y se prefirió elegir al actor que había encarnado al mismo personaje en la obra teatral.
  • Marilyn Monroe tuvo que rodar muchísimas veces su famosa escena sobre la rejilla del metro. El bullicio que formó el gentío en la calle hizo que todas estas tomas quedaran inutilizadas y hubiese que recurrir a rodar en un estudio.
  • La actriz protagonista vio cómo la fama hizo una profunda mella en su recién estrenada vida conyugal con Joe DiMaggio.

Richard conoce a la chica

Ved La tentación vive arriba si aún no lo habéis hecho. O volved a verla. A mí me parece un entretenimiento perfecto para una tarde libre.

Mi puntuación: 8'5

Besos,
Teresa

domingo, 6 de noviembre de 2011

El apartamento (The apartment)

FICHA TÉCNICA
Director: Billy Wilder
Guión: Billy Wilder – I.A.L. Diamond
Actores principales: Jack Lemmon, Shirley MacLaine, Fred MacMurray…
Año: 1960
Duración: 125 minutos

Why do people have to love people anyway? 
Con más retraso del habitual (y del que me gustaría) traigo la reseña de El apartamento, de Billy Wilder. Esta es la tercera película que me propuse ver (mejor dicho, volver a ver) para mi monográfico del mes de octubre. Aunque la vi hace más de dos semanas, no me he puesto a escribir sobre ella hasta ahora. Estos días, con el puente de por medio, han sido bastante ajetreados. Me he ido de viaje cuatro días y eso ha hecho que se me retrase todo el trabajo que ya tenía pendiente. Así que, desde que volví, he tenido que ponerme al día. Aún me falta un poco, pero esta semana que entra espero estar más tranquila. Sin más dilación, paso a hablaros de El apartamento.

El apartamento y Rebecca fueron las primeras películas clásicas que vi. Qué diferentes, ¿verdad? Pero qué buenas ambas. Más tarde les seguirían Vértigo, Psicosis y muchas otras de Hitchcock. Sin embargo, mi afición por Wilder tardó un pelín más en surgir. A pesar de ello, creo que nunca he disfrutado tanto con una comedia como con las de Wilder (además, claro, de mi adorado Woody Allen).
Una noche fría y lluviosa en la que Baxter no puede subir a casa

En El apartamento, Wilder nos presenta a C.C. Baxter (Jack Lemmon), un hombre soltero y empleado de una compañía de seguros de Nueva York, que busca con ansiedad un ascenso. Aunque es trabajador y eficiente, sus jefes no lo valoran por su trabajo, sino por cierto servicio que les presta. Así, Baxter les ofrece su apartamento para que tengan en él sus encuentros extramatrimoniales. La vida relativamente tranquila del protagonista cambia cuando descubre que la señorita Fran Kubelik (Shirley MacLaine), ascensorista del edificio de la que está enamorado hasta la médula, es la amante del señor Sheldrake (Fred MacMurray), uno de los jefazos de la empresa.
El señor Sheldrake le pide a Baxter la llave de su apartamento

Siempre es difícil hablar de un clásico del cine y, más aún, cuando es una de tus películas favoritas. Me sucedió cuando hice la reseña de Matar a un ruiseñor y me pasa con El apartamento. Cuesta expresar con palabras el encanto de esta película y transmitir a los que aún no la hayan visto cuán necesario es que lo hagan. El apartamento es un clásico de la historia del cine, y no porque la rodara Billy Wilder o la protagonizara Jack Lemmon, sino porque es un punto de referencia para el género de la comedia. ¿Quién ha podido olvidar esa maravillosa escena en la que Lemmon se escurre sus spaghetti con una raqueta de tenis mientras canta?
Genial Lemmon

Los personajes protagonistas, C.C. Baxter y Fran Kubelik, son cándidos, dulces y sienten una gran necesidad de ser amados, lo que los lleva a situaciones un tanto peculiares. Antes de ser Irma, Shirley MacLaine interpretó a la encantadora señorita Kubelik, una ascensorista joven e ingenua que se enamora de un hombre egoísta, que no pretende nada más de ella que una mera aventura. C.C. Baxter, obsesionado por alcanzar el éxito profesional, no sabe cuánto pueden llegar a sufrir las amantes de sus jefes, hasta que descubre quién es la mujer a la que Sheldrake lleva a su apartamento. Este descubrimiento, junto a su amor por la ascensorista, llevarán a C.C. Baxter a luchar por su dignidad y a no dejarse comprar por sus jefes.
Baxter le pide una cita a la señorita Kubelik

El guión está magníficamente construido. Tras Con faldas y a lo loco, I.A.L. Diamond colaboró de nuevo con Billy Wilder para llevar a cabo esta magnífica película. El director de El apartamento tenía en mente hacer una comedia sobre este tema desde hacía mucho tiempo, pero el moralista Código Hays impedía llevar a la pantalla determinados temas, entre ellos, el adulterio, especialmente si se trataba de una forma tan abierta como en este film. Se cuenta que Wilder y Diamond también tomaron como referencia un escándalo hollywoodiense: el productor Walter Wanger disparó al agente Jennings Lang al enterarse de que tenía una aventura con su mujer, Joan Bennett. Al parecer, Lang utilizaba el apartamento de un empleado para sus escarceos amorosos.

Aunque la película tuvo un gran éxito, no estuvo exenta de ciertas críticas. Evidentemente, en la sociedad americana de principios de los sesenta, el tema del adulterio no estaba demasiado bien visto.

Como siempre, me gusta dejar un vídeo con la banda sonora de la película que comento. El tema principal de la película tuvo como título original Jealous Lover y fue compuesto en 1949 por Charles Williams. Yo os dejo esta versión.


Espero que todo el mundo se anime a ver o a volver a ver El apartamento. Creo que es perfecta para una de esas tardes-noches de fin de semana de otoño o invierno, sobre todo, si estás acompañado de una buena manta y tu aperitivo favorito ;)

Mi puntuación: 10

Besos,
Teresa

***Cuando tenga un poco de tiempo publicaré la reseña de En bandeja de plata. Este mes publicaré cosas sueltas en el blog, sin atarme a un tema concreto. Estoy entusiasmada con la lectura de Divas Rebeldes, aunque no saco demasiado tiempo para leer. Cada vez me gusta más el género biográfico, especialmente cuando se trata de la historia de mujeres de tanta personalidad como las que nos trae Cristina Morató. Ya os contaré más cuando lo termine. Tengo la intención de ver Niágara dentro de poco, ya que el comentario que me hizo Carol sobre esta película me dejó con muchas ganas.***

viernes, 14 de octubre de 2011

Irma la dulce (Irma la douce)

FICHA TÉCNICA
Director: Billy Wilder
Guión: Billy Wilder – I.A.L. Diamond (teatro: Alexandre Breffort)
Actores principales: Jack Lemmon, Shirley MacLaine, Lou Jacobi, Bruce Yarnell…
Año: 1963 
Duración: 142 minutos

Continúo con el monográfico de Billy Wilder y Jack Lemmon. Seguramente, Irma la dulce no es tan conocida como Con faldas y a lo loco o El apartamento, pero no tiene nada que envidiar a ninguna de las otras.

En esta película, basada en un teatro musical francés, Billy Wilder nos presenta a Irma (Shirley MacLaine), una prostituta que trabaja en el barrio parisino de Les Halles, junto al mercado de abastos. Un buen día aparece por el barrio un ingenuo oficial de policía, Nestor Patou (Jack Lemmon), que se escandaliza al ver cómo las prostitutas campan a sus anchas por la zona. Ni corto ni perezoso, organiza una redada y detiene a prostitutas y clientes. Sin embargo, esto le cuesta el despido, ya que el comisario se encuentra entre los clientes. Patou vuelve a Les Halles y se topa con Irma, a la que salva de la brutalidad de su “chulo”. Ella, agradecida, le invita a su casa. Entonces entablarán una relación muy especial.
La presentación de la protagonista

Billy Wilder nos ofrece en Irma la dulce un clásico de la comedia romántica. A pesar de la temática, que a priori puede parecer poco propensa a la comedia, el guión y, especialmente, los actores, logran crear una dulce y alegre historia de amor en circunstancias adversas. Irma, interpretada magníficamente por Shirley MacLaine, ha aprendido a ganarse la vida engatusando a los hombres pero, al conocer a Patou y ver que él la trata bien, decide darlo todo por esta relación. Por su parte, el ex oficial de policía no se encuentra del todo cómodo sabiendo lo que tiene que hacer su chica para mantenerlo y decide tomar cartas en el asunto. Así, decide ponerse a trabajar a espaldas de ella, privándose de sus horas de sueño y casi de su alma… y todo porque desea que Irma sea únicamente suya.
Patou se enfada por las bromas de las prostitutas

De las cuatro películas que voy a reseñar este mes, Irma la dulce es la única que fue filmada en technicolor. Hacía tiempo que no veía una película clásica que no estuviese en blanco y negro (últimamente tampoco tengo demasiado tiempo libre) y es agradable poder ver el color en el cine y cómo se juega con él. Una de las características de Irma es que siempre va vestida de verde: su lazo del pelo, sus medias e, incluso, su ropa interior son verdes. Y, por supuesto, el lazo de su perrita J
Patou muestra su "otra cara" a Irma

Una de las cosas que más me gustan de la película es que, a pesar de estar rodada en escenarios, llegas a creer que estás en ese París de los bajos fondos. Los pocos escenarios no se llegan a hacer repetitivos, ya que el guión suple con creces la falta de escenas de exteriores. El bar donde van a relajarse los “chulos” y las prostitutas del barrio es el lugar donde confluyen todos los personajes de la película y en él suceden algunas de las escenas o frases más cómicas. Así, el dueño del bar tiene siempre anécdotas inverosímiles que deja a medio contar (“Pero eso es otra historia…”) y, muchas veces, se ve obligado a mediar en las peleas utilizando su sifón y echando agua a todo aquel que queda “atontado” tras recibir un buen puñetazo.
Sifonazo

La banda sonora, por otro lado, es estupenda. Desprende mucha comicidad y, nada más empezar la peli, la música ya te saca una sonrisa. A continuación, por cortesía de Youtube, pongo un vídeo con la banda sonora original.

Si no habéis visto todavía este clásico del cine, os lo recomiendo encarecidamente y, mejor aún, en versión original.

Mi puntuación: 9

Besos,
Teresa

***Me está costando mucho trabajo sacar tiempo para leer últimamente. Estoy muy agobiada con el trabajo, porque todo es nuevo para mí y además soy muy perfeccionista. Me gusta llevarlo todo bien preparado y, por eso, saco poco tiempo para mí misma. Creo que estos meses están siendo los menos lectores de mi vida y me siento fatal por ello (porque me apetece mucho, pero antepongo mil cosas a la lectura). Tengo La casa de Riverton casi por terminar y me está gustando mucho. A ver si en una semana o dos puedo poner la reseña.***

domingo, 9 de octubre de 2011

Con faldas y a lo loco (Some like it hot)

FICHA TÉCNICA
Director: Billy Wilder
Guión: Billy Wilder – I.A.L. Diamond
Actores principales: Jack Lemmon, Tony Curtis, Marilyn Monroe, George Raft, Pat O’Brien…
Año: 1959 
Duración: 120 minutos

La primera película que voy a comentar para el monográfico de este mes es Con faldas y a lo loco. Tengo que admitir que vi esta película por primera vez hace relativamente poco, a pesar de ser conocidísima. La verdad es que no me llamaba la atención con ese título y, precisamente, por ser tan conocida pensaba: “No hay prisa, ya le llegará el turno”. Tras verla por primera vez me di cuenta de que era una pena no haberla visto antes, porque es divertidísima. No es para reír a carcajadas, pero sí te mantiene con una sonrisa (también es cierto que a mí me cuesta muchísimo reír cuando veo una película).
Joe y Jerry en un club clandestino

Con faldas y a lo loco comienza en Chicago, en plena época de la ley seca. Tiene como protagonistas a Joe (Tony Curtis) y a Jerry (Jack Lemmon), dos músicos de poca monta que presencian un ajuste de cuentas entre dos mafiosos. Se libran por los pelos de que les acribillen a balazos y la única salida que ven al lío en que andan metidos es unirse a una banda de chicas que se dirige a Florida. Así, Joe y Jerry se harán pasar por Josephine y Daphne y acabarán rendidos ante los encantos de la cantante de la banda, Sugar Kane (Marilyn Monroe).
Josephine y Daphne a punto de iniciar su gira

Con un argumento muy simple y bastante inverosímil, Billy Wilder nos ofrece una comedia en estado puro. El guión está lleno de frases ingeniosas (como la archiconocida Nadie es perfecto) y de referencias a la época que retrata: la muerte de Valentino, la crisis económica, la corrupción producida por la ley seca… Además, la película cuenta con dos grandes protagonistas, Lemmon y Curtis, que consiguen sacarte siempre una sonrisa con sus intentos desesperados por seducir a Marilyn. Ella, por su parte, hace bien su papel de chica con poco mundo, ingenua y enamoradiza.  Aunque no soy una gran fan de Marilyn y creo que esta es la única película que he visto en la que sale ella, me da la sensación de que su papel es siempre el mismo. Me gusta ver que los actores no están encasillados. Por eso me sorprendió gratamente ver a Jack Lemmon en Días de vino y rosas, donde hace un papel dramático impecable.
Joe intenta ganarse a Sugar haciéndose pasar por rico

Sobra decir que Con faldas y a lo loco es una de las mejores comedias de todos los tiempos, ubicada en los primeros números de varias listas. Y no es de extrañar. Ya no se hacen comedias de este tipo (al menos yo no las he visto): ligeras, inocentes, con el toque justo de humor y con mucha candidez. No importa si se trata el tema de los gángsters: nunca se mostrará violencia demasiado explícita ni a mafiosos muy crueles e inteligentes. Estos cometerán errores que provocarán situaciones de lo más atípicas e hilarantes.
Me encanta este fotograma

En cuanto a la banda sonora, en una de las actuaciones de la banda de chicas, podemos ver a Marilyn cantando I wanna be loved by you, una de las canciones que popularizó y, en mi opinión, un icono cultural. La actriz se convertiría así en el arquetipo de mujer exuberante y con curvas que gustaba tanto en la época… y que sigue gustando. No hay más que ver el éxito de Scarlett Johansson. Os dejo aquí el vídeo de la interpretación de Marilyn durante la película.


Por último, me gustaría mencionar una curiosidad sobre la peli. Aunque, en principio, se pensó en rodarla en color, se decidió hacerlo en blanco y negro para disimular la gran cantidad de maquillaje que debían llegar Curtis y Lemmon en sus caracterizaciones como personajes femeninos.

En definitiva, quiero recomendar esta película a todos, tanto a los que la han visto como a los que no lo han hecho aún. Creo que merece la pena verla más de una vez, porque a mí no ha llegado a aburrirme, a pesar de que me encuentro en un momento en el que ando baja de concentración y escasa de tiempo y horas de sueño. Así que anímate. Lemmon, Curtis y Monroe pueden llevarte a pasar un buen rato, sin más intención que sacarte una sonrisa.

Mi puntuación: 9

Besos,
Teresa

viernes, 12 de agosto de 2011

Un final made in Hollywood (Hollywood ending)

FICHA TÉCNICA
Dirección y guión: Woody Allen
Actores principales: Woody Allen, Téa Leoni, Treat Williams, Mark Rydell, Debra Messing, Barney Cheng…
Nacionalidad: estadounidense
Año: 2002    
Duración: 114 minutos



De nuevo vengo con una reseña de una peli de Woody Allen. ¿He dicho alguna vez que me encanta este director? Cuando lo descubrí empecé a ver un montón de sus películas, pero me dejé algunas en el tintero. Un final made in Hollywood estaba en la lista de pendientes y, aunque la empecé a ver un par de veces, no la terminé por falta de tiempo. Ahora que estoy de vacaciones he aprovechado para hacerlo.

Un final made in Hollywood es una comedia en la que Woody Allen encarna a Val Waxman, un director de éxito que ha caído en el olvido. Para relanzar su carrera artística, su ex mujer, Ellie (Téa Leoni), le propone dirigir una película, La ciudad que nunca duerme, que financia su novio (Treat Williams), un rico productor de Hollywood. Aunque a regañadientes, Waxman acepta… Sin embargo, el primer día de rodaje sufre una ceguera de origen psicosomático. El agente de Val no está dispuesto a que desaproveche esta oportunidad y le anima a filmar la película sin ver ni torta… Las situaciones disparatadas no tardarán en aparecer.
Val Waxman habla de negocios con su ex

Con un argumento bastante simple, Woody Allen nos lleva durante estas casi dos horas a su mundo: la dirección cinematográfica. Si te gusta el mundillo del cine, es interesante ver esta parodia sobre directores, cámaras, productores y actores: los ejecutivos que nunca aparecen y que solo están interesados en explotar la película como producto, los actores con ansias de grandeza… Aunque la película no es de las más aclamadas de Allen, siempre es agradable verlo actuar en uno de sus papeles de hipocondríaco neurótico. En mi opinión, no es una gran película, pero sí un entretenimiento muy agradable y de bastante mejor calidad que la mayoría de pelis que podemos ver en los cines en esta época del año…
Val le confesa a su agente su ceguera

Aunque Un final made in Hollywood no tuvo una gran acogida en Estados Unidos, sí tuvo mayor recaudación en Europa, donde empezamos a aficionarnos a Allen. Lo cierto es que en la peli se hace una referencia a cómo los europeos aceptan productos que no gustan a los americanos. Supongo que es la manera que tiene el director de decir que es consciente que a los propios americanos no les gusta su cine, pero que le da igual… porque tiene al público europeo en el bolsillo. Imagino que es cierto y que por eso empezó a Rodar en Londres, Barcelona o París.
Waxman con su "cómplice"

Por último, en cuanto a los actores, me han gustado especialmente Mark Rydell en el papel de agente de Val Waxman y el traductor chino interpretado por Barney Cheng. Creo que son un buen complemento para la actuación de Allen en bastantes momentos de la película.
En un "cara a cara" con el productor

En definitiva, si queréis ver una crítica al cine comercial de Hollywood con un punto de vista humorístico y con un Woody Allen patoso a más no poder, os recomiendo esta película.

Mi puntuación: 7,5

Besos,
Teresa

lunes, 18 de julio de 2011

Vacaciones en Roma (Roman holiday)

FICHA TÉCNICA:
Director: William Wyler       
Guión: Ian McLellan Hunter, John Dighton (a partir de la historia de Dalton Trumbo)
Actores principales: Gregory Peck, Audrey Hepburn, Eddie Albert, Harcourt Williams...
Nacionalidad: estadounidense
Año: 1953    
Duración: 118 minutos

Antes de empezar a comentar la película, tengo que hacer una aclaración: Vacaciones en Roma es una de mis películas favoritas. ¿Cómo no va a serlo con Gregory Peck y Audrey Hepburn de protagonistas? Audrey Hepburn es una actriz que me encanta, como ya he dicho en algún post anterior: me parece uno de los iconos con más carisma del siglo XX. En cuanto a Gregory Peck, lo descubrí la primera vez que vi Vacaciones en Roma… y me enamoré. Después, me enganché del todo con su papel de Atticus Finch en Matar a un ruiseñor (película y libro que me encantan y que quiero comentar algún día).
La princesa Ann escapa de palacio

Audrey Hepburn encarna a Ann, una princesa europea que se encuentra de visita oficial en Roma. Harta del estricto protocolo que ha de seguir, se escapa una noche de palacio para poder caminar por la ciudad como cualquier persona corriente. Sin embargo, debido a la medicación que acaban de darle, Ann se queda dormida en la calle. Afortunadamente, el periodista Joe Bradley (Gregory Peck) encuentra a la muchacha y decide llevarla a su apartamento. Al día siguiente, Joe descubre que la joven a la que ha acogido durante la noche es la mismísima princesa Ann y le ofrece ser su guía por la ciudad (sin revelarle su profesión, por supuesto), con la intención de vender una suculenta exclusiva. No obstante, la belleza y simpatía de la princesa no pasarán desapercibidas para Bradley.
El nuevo look de la joven

Aunque el argumento de Vacaciones en Roma puede parecer, al principio, algo edulcorado o empalagoso (al fin y al cabo es una “historia de princesas”), creo que se trata de una película impecable: los protagonistas están estupendos en sus papeles, las vistas de Roma son preciosas y la historia desprende magia y romanticismo, sin llegar a abusar. Creo que esta es una de las grandes diferencias entre las comedias románticas clásicas y las actuales: las clásicas son mucho más amables, cercanas al cuento infantil en su inocencia… Hoy en día me parecen cargadas de clichés y de falso romanticismo.
Bradley le propone a Ann dar una vuelta por Roma

¿Por qué me encanta esta película? En este Top 5 me dejaré muchísimas cosas atrás, pero es difícil elegir:
5.- Roma, la ciudad eterna, aparece preciosa en la cinta: sus gentes, sus casas típicas, sus monumentos (esa mezcla de lo antiguo y lo contemporáneo me encanta). Me gusta mucho la escena del café: una vista preciosa de la ciudad. Me da vergüenza no haber ido aún a Roma. Todo se andará.
4.- La dulzura de la princesa Ann, que se gana el corazón de todos aquellos con los que habla, entre ellos el peluquero responsable del conocidísimo look de Ann. Me da la sensación de que la joven Audrey (que tenía entonces 24 años) provocaba la misma sensación que la princesa a la que interpreta.
3.- La escena en la Boca de la Verdad: divertida y espontánea.
2.- La princesa Ann “robando” la moto de Bradley para darse una vuelta por Roma. Me encantan todas las escenas en las que se usa la moto, al más puro estilo romano.
1.- El enamoramiento entre la princesa y el periodista: sutil y dulce, que te hace desear que ella abandone sus obligaciones reales para siempre.
No tardan en surgir sentimientos entre ambos

En resumen, ¡no dejéis de ver Vacaciones en Roma! Recomiendo (como siempre) la versión original. Por último, pongo el tráiler por si alguien quiere echar un vistazo:

Mi puntuación: 10

Besos,
Teresa

lunes, 11 de julio de 2011

Todo lo demás (Anything else)

FICHA TÉCNICA:
Director: Woody Allen       
Guión: Woody Allen
Actores principales: Jason Biggs, Christina Ricci, Woody Allen, Stockard Channing, Danny DeVito, Jimmy Fallon, KaDee Strickland
Nacionalidad: estadounidense
Año: 2003    
Duración: 96 minutos

Jerry Falk (Jason Biggs) es un joven escritor de guiones que desea dar el salto a la novela seria. Sin embargo, es demasiado neurótico y la gente de su alrededor tampoco se lo pone fácil: su representante (Danny DeVito) no le consigue ningún buen trabajo, a pesar de estar dedicado exclusivamente a él y cobrar una jugosa comisión; su novia Amanda (Christina Ricci) es una joven actriz que le engaña y manipula como quiere… Sin embargo, cuando conoce a Dobel (Woody Allen), otro escritor que desea dar un giro a su vida, Jerry empieza a replantearse la suya. Las alocadas ideas de Dobel traerán más de un problema a Jerry pero, quizás, también la salvación.
Amanda le da a Jerry la noticia de que su madre se muda con ellos

En esta película, Woody Allen nos presenta a un reparto inusual en él: tira de un actor como Jason Biggs, que asociamos a la comedia juvenil americana (American Pie), y de Christina Ricci, a la que vimos en Sleepy Hollow y hace muchos, muchos años en Casper. Aunque la elección de los protagonistas me parecía rara en Allen, creo que dan buen resultado en pantalla y, mucho mejor, cuando aparece él como actor.

El representante de Jerry montando un numerito
En cuanto al guión, a pesar de no salir de la “típica” historia de Woody Allen (el protagonista es un escritor neurótico falto de inspiración, la infidelidad por parte de la novia, etc.), resulta bastante entretenido. Sí que es cierto que no se trata de una de sus mejores películas, pero me gustó cuando la vi hace unos años y me ha vuelto a gustar verla de nuevo.
¿Quién no quiere tener un rifle en casa?

Mi top 5:
5.- Siempre Nueva York como fondo. No sé qué tiene Manhattan que me deja embobada cada vez que la veo en alguna serie o película.
4.- La música y las referencias musicales que utiliza Woody Allen en sus películas: Cole Porter, Billie Holliday…
3.- La elección de los actores, que a priori no me convencía, creo que es bastante acertada para esta película.
2.- La capacidad que tiene el argumento, a pesar de lo enrevesado que pueda llegar a ser, para entretenerme… y eso que he visto varias pelis de Woody Allen bastante parecidas.
1.- El personaje de Dobel, al que interpreta Allen: un espécimen único. ¿Quién si no tendría ese kit de supervivencia en su casa?

Mi puntuación: 7,5

Besos,
Teresa

P.D. Estoy teniendo problemas con Internet (aunque parecen haberse solucionado por fin) y, por eso, no he posteado últimamente. Ahora que he empezado las vacaciones espero escribir siempre que no esté de viaje. Espero volver pronto con la reseña de algún libro (últimamente he tenido poco tiempo para leer).

domingo, 26 de junio de 2011

Uno, dos, tres (One, two, three)

FICHA TÉCNICA:
Director: Billy Wilder       
Guión: Billy Wilder y I.A.L. Diamond (obra de teatro de Ferenc Molnár)
Actores principales: James Cagney, Pamela Tiffin, Horst Buchholz, Arlene Francis, Liselotte Pulver, Howard St. John…
Nacionalidad: estadounidense
Año: 1961    
Duración: 108 minutos

C.R. MacNamara es un estadounidense afincado en Berlín occidental en los años inmediatamente posteriores al levantamiento del muro. Trabaja como jefe de ventas de Coca-Cola y planea vender el producto a la mismísima URSS. Así, intenta demostrar al mundo la hegemonía del capitalismo americano. La película muestra, con un necesario toque de comicidad, cómo es la vida de esta Alemania de posguerra, que parece incapaz de olvidar el régimen nazi: nos muestra a un subalterno que no olvida su pasado militar y a unos oficinistas que se levantan al paso de su jefe en señal de respeto… aunque eso no le guste nada al señor MacNamara.
Sin embargo, la vida de MacNamara empieza a alterarse cuando recibe una llamada de su jefe desde Estados Unidos: la hija de este va a ir de viaje a Berlín y pide a MacNamara que la cuide y vigile. Cuando la joven muchacha va a abandonar Berlín conoce a un joven comunista, con el que se casa… pero ¿cómo va a decirle MacNamara a un jefazo de Coca-Cola que su hija se ha casado con el enemigo? Y sobre todo… ¿Cómo va a ascender después de darle este disgusto a su jefe?

Billy Wilder construye en Uno, dos, tres una comedia muy ágil, con un trasfondo político que marca en gran medida a los personajes. Así, nos encontramos con dos arquetipos: el empresario capitalista estadounidense que solo piensa en su poder y posición económica y el joven comunista lleno de ideales pero poco realista y reflexivo. Ambos no se habrían encontrado jamás, de no ser por la joven y caprichosa protagonista, que propicia el contacto y choque de ambos.
El director trata de quitar hierro a la tensa situación vivida entre el bloque capitalista y el comunista durante la Guerra Fría y  nos permite disfrutar de una gran comedia, que merece mucho la pena ver.

Lo que más me ha gustado:
5.- El trasfondo político: me parece muy interesante elegir este momento de la historia y conseguir un equilibrio entre la trama de los personajes y la situación política de la época.
4.- La interpretación de James Cagney como C.R. MacNamara.
3.- Hay muchas escenas cómicas que están muy bien logradas, como la del globo en el tubo de escape…
2.- El subalterno de MacNamara y su incapacidad para olvidar la disciplina militar.
1.- El argumento en sí: aunque cuando lo leí me parecía un poco aburrido, la película es muy buena.

Mi puntuación: 8

Hasta pronto,
Teresa