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miércoles, 2 de mayo de 2012

La tentación vive arriba (The seven year itch)


FICHA TÉCNICA
Director: Billy Wilder
Guión: Billy Wilder y Alex Axelrod
Actores principales: Tom Ewell, Marilyn Monroe, Oskar Homolka, Carolyn Jones…
Año: 1955    
Duración: 105 minutos


¡Retomamos las reseñas de películas! He visto bastantes pelis en casa, aunque no he ido demasiado al cine en los últimos meses. Sí que me gustaría recomendaros, si estáis a tiempo de verla en el cine, una bonita película francesa titulada Intocable.

Sin más preámbulos, os hablo de la película que traigo hoy: La tentación vive arriba. Quizá se trate de uno de los films más icónicos de la historia del cine, donde podemos ver a Marilyn en todo su esplendor. El vuelo de su falda blanca es un símbolo sexual de la época, que fue acogido con entusiasmo por algunos y con reticencias por otros. ¿Cuántas veces ha sido homenajeada esta escena?
Este vestido blanco ha sido subastado por una enorme cantidad de dinero

Richard Sherman (Tom Ewell), un editor de textos de mediana edad, se despide en la estación de tren de su mujer e hijo, que van a pasar el verano en Maine. Él debe quedarse en Manhattan para trabajar. Cuando regresa a casa, a pesar de haberse planteado unas vacaciones tranquilas, conoce a una joven rubia de nombre desconocido que le traerá de cabeza. La frescura y candidez de la chica harán que Richard se deshaga en atenciones con ella, pero se sentirá continuamente culpable por sus sentimientos.
Richard se despide de su mujer y su hijo

El guión original, escrito por Alex Axelrod para el teatro, contemplaba la infidelidad manifiesta del protagonista. De hecho, Tom Ewell representó a este personaje infiel en el teatro y no lo hizo así en el cine. El Código Hays imponía una fuerte censura sobre todo aquello que no fuese considerado decente. La infidelidad era todavía un tema tabú y, más aún, vista desde una óptica cómica.

La censura podría haber echado a perder una buenísima película pero el talento de Billy Wilder y de Alex Axelrod hicieron de la imposibilidad de ser infiel del protagonista una baza a favor de la comicidad del filme. Así, la desbordante imaginación de Richard le lleva a crear toda una serie de escenarios en los que es infiel a su esposa con diversas mujeres que se han cruzado en su camino. A mí me encanta la escena en la que se parodia De aquí a la eternidad.
De aquí a la eternidad

El título en inglés, The seven year itch, hace referencia a la creencia popular de que todos los matrimonios pasan por una crisis en su séptimo año. Richard y su mujer, Helen, llevan siete años casados, por lo que la aparición de la chica rubia incrementa la paranoia de Richard.

El dúo entre una exuberante mujer y un hombre de mediana edad sin especial atractivo físico es una combinación en la que el humor está asegurado.
Richard se divierte tocando el piano con su nueva vecina

Algunas curiosidades de la película:
  • El papel protagonista estuvo pensado, en un principio, para Walter Matthau, que llegó a hacer, incluso, las pruebas en pantalla. Estas pueden verse en los extras del DVD. Sin embargo, Matthau era relativamente desconocido y se prefirió elegir al actor que había encarnado al mismo personaje en la obra teatral.
  • Marilyn Monroe tuvo que rodar muchísimas veces su famosa escena sobre la rejilla del metro. El bullicio que formó el gentío en la calle hizo que todas estas tomas quedaran inutilizadas y hubiese que recurrir a rodar en un estudio.
  • La actriz protagonista vio cómo la fama hizo una profunda mella en su recién estrenada vida conyugal con Joe DiMaggio.

Richard conoce a la chica

Ved La tentación vive arriba si aún no lo habéis hecho. O volved a verla. A mí me parece un entretenimiento perfecto para una tarde libre.

Mi puntuación: 8'5

Besos,
Teresa

domingo, 6 de noviembre de 2011

El apartamento (The apartment)

FICHA TÉCNICA
Director: Billy Wilder
Guión: Billy Wilder – I.A.L. Diamond
Actores principales: Jack Lemmon, Shirley MacLaine, Fred MacMurray…
Año: 1960
Duración: 125 minutos

Why do people have to love people anyway? 
Con más retraso del habitual (y del que me gustaría) traigo la reseña de El apartamento, de Billy Wilder. Esta es la tercera película que me propuse ver (mejor dicho, volver a ver) para mi monográfico del mes de octubre. Aunque la vi hace más de dos semanas, no me he puesto a escribir sobre ella hasta ahora. Estos días, con el puente de por medio, han sido bastante ajetreados. Me he ido de viaje cuatro días y eso ha hecho que se me retrase todo el trabajo que ya tenía pendiente. Así que, desde que volví, he tenido que ponerme al día. Aún me falta un poco, pero esta semana que entra espero estar más tranquila. Sin más dilación, paso a hablaros de El apartamento.

El apartamento y Rebecca fueron las primeras películas clásicas que vi. Qué diferentes, ¿verdad? Pero qué buenas ambas. Más tarde les seguirían Vértigo, Psicosis y muchas otras de Hitchcock. Sin embargo, mi afición por Wilder tardó un pelín más en surgir. A pesar de ello, creo que nunca he disfrutado tanto con una comedia como con las de Wilder (además, claro, de mi adorado Woody Allen).
Una noche fría y lluviosa en la que Baxter no puede subir a casa

En El apartamento, Wilder nos presenta a C.C. Baxter (Jack Lemmon), un hombre soltero y empleado de una compañía de seguros de Nueva York, que busca con ansiedad un ascenso. Aunque es trabajador y eficiente, sus jefes no lo valoran por su trabajo, sino por cierto servicio que les presta. Así, Baxter les ofrece su apartamento para que tengan en él sus encuentros extramatrimoniales. La vida relativamente tranquila del protagonista cambia cuando descubre que la señorita Fran Kubelik (Shirley MacLaine), ascensorista del edificio de la que está enamorado hasta la médula, es la amante del señor Sheldrake (Fred MacMurray), uno de los jefazos de la empresa.
El señor Sheldrake le pide a Baxter la llave de su apartamento

Siempre es difícil hablar de un clásico del cine y, más aún, cuando es una de tus películas favoritas. Me sucedió cuando hice la reseña de Matar a un ruiseñor y me pasa con El apartamento. Cuesta expresar con palabras el encanto de esta película y transmitir a los que aún no la hayan visto cuán necesario es que lo hagan. El apartamento es un clásico de la historia del cine, y no porque la rodara Billy Wilder o la protagonizara Jack Lemmon, sino porque es un punto de referencia para el género de la comedia. ¿Quién ha podido olvidar esa maravillosa escena en la que Lemmon se escurre sus spaghetti con una raqueta de tenis mientras canta?
Genial Lemmon

Los personajes protagonistas, C.C. Baxter y Fran Kubelik, son cándidos, dulces y sienten una gran necesidad de ser amados, lo que los lleva a situaciones un tanto peculiares. Antes de ser Irma, Shirley MacLaine interpretó a la encantadora señorita Kubelik, una ascensorista joven e ingenua que se enamora de un hombre egoísta, que no pretende nada más de ella que una mera aventura. C.C. Baxter, obsesionado por alcanzar el éxito profesional, no sabe cuánto pueden llegar a sufrir las amantes de sus jefes, hasta que descubre quién es la mujer a la que Sheldrake lleva a su apartamento. Este descubrimiento, junto a su amor por la ascensorista, llevarán a C.C. Baxter a luchar por su dignidad y a no dejarse comprar por sus jefes.
Baxter le pide una cita a la señorita Kubelik

El guión está magníficamente construido. Tras Con faldas y a lo loco, I.A.L. Diamond colaboró de nuevo con Billy Wilder para llevar a cabo esta magnífica película. El director de El apartamento tenía en mente hacer una comedia sobre este tema desde hacía mucho tiempo, pero el moralista Código Hays impedía llevar a la pantalla determinados temas, entre ellos, el adulterio, especialmente si se trataba de una forma tan abierta como en este film. Se cuenta que Wilder y Diamond también tomaron como referencia un escándalo hollywoodiense: el productor Walter Wanger disparó al agente Jennings Lang al enterarse de que tenía una aventura con su mujer, Joan Bennett. Al parecer, Lang utilizaba el apartamento de un empleado para sus escarceos amorosos.

Aunque la película tuvo un gran éxito, no estuvo exenta de ciertas críticas. Evidentemente, en la sociedad americana de principios de los sesenta, el tema del adulterio no estaba demasiado bien visto.

Como siempre, me gusta dejar un vídeo con la banda sonora de la película que comento. El tema principal de la película tuvo como título original Jealous Lover y fue compuesto en 1949 por Charles Williams. Yo os dejo esta versión.


Espero que todo el mundo se anime a ver o a volver a ver El apartamento. Creo que es perfecta para una de esas tardes-noches de fin de semana de otoño o invierno, sobre todo, si estás acompañado de una buena manta y tu aperitivo favorito ;)

Mi puntuación: 10

Besos,
Teresa

***Cuando tenga un poco de tiempo publicaré la reseña de En bandeja de plata. Este mes publicaré cosas sueltas en el blog, sin atarme a un tema concreto. Estoy entusiasmada con la lectura de Divas Rebeldes, aunque no saco demasiado tiempo para leer. Cada vez me gusta más el género biográfico, especialmente cuando se trata de la historia de mujeres de tanta personalidad como las que nos trae Cristina Morató. Ya os contaré más cuando lo termine. Tengo la intención de ver Niágara dentro de poco, ya que el comentario que me hizo Carol sobre esta película me dejó con muchas ganas.***

viernes, 14 de octubre de 2011

Irma la dulce (Irma la douce)

FICHA TÉCNICA
Director: Billy Wilder
Guión: Billy Wilder – I.A.L. Diamond (teatro: Alexandre Breffort)
Actores principales: Jack Lemmon, Shirley MacLaine, Lou Jacobi, Bruce Yarnell…
Año: 1963 
Duración: 142 minutos

Continúo con el monográfico de Billy Wilder y Jack Lemmon. Seguramente, Irma la dulce no es tan conocida como Con faldas y a lo loco o El apartamento, pero no tiene nada que envidiar a ninguna de las otras.

En esta película, basada en un teatro musical francés, Billy Wilder nos presenta a Irma (Shirley MacLaine), una prostituta que trabaja en el barrio parisino de Les Halles, junto al mercado de abastos. Un buen día aparece por el barrio un ingenuo oficial de policía, Nestor Patou (Jack Lemmon), que se escandaliza al ver cómo las prostitutas campan a sus anchas por la zona. Ni corto ni perezoso, organiza una redada y detiene a prostitutas y clientes. Sin embargo, esto le cuesta el despido, ya que el comisario se encuentra entre los clientes. Patou vuelve a Les Halles y se topa con Irma, a la que salva de la brutalidad de su “chulo”. Ella, agradecida, le invita a su casa. Entonces entablarán una relación muy especial.
La presentación de la protagonista

Billy Wilder nos ofrece en Irma la dulce un clásico de la comedia romántica. A pesar de la temática, que a priori puede parecer poco propensa a la comedia, el guión y, especialmente, los actores, logran crear una dulce y alegre historia de amor en circunstancias adversas. Irma, interpretada magníficamente por Shirley MacLaine, ha aprendido a ganarse la vida engatusando a los hombres pero, al conocer a Patou y ver que él la trata bien, decide darlo todo por esta relación. Por su parte, el ex oficial de policía no se encuentra del todo cómodo sabiendo lo que tiene que hacer su chica para mantenerlo y decide tomar cartas en el asunto. Así, decide ponerse a trabajar a espaldas de ella, privándose de sus horas de sueño y casi de su alma… y todo porque desea que Irma sea únicamente suya.
Patou se enfada por las bromas de las prostitutas

De las cuatro películas que voy a reseñar este mes, Irma la dulce es la única que fue filmada en technicolor. Hacía tiempo que no veía una película clásica que no estuviese en blanco y negro (últimamente tampoco tengo demasiado tiempo libre) y es agradable poder ver el color en el cine y cómo se juega con él. Una de las características de Irma es que siempre va vestida de verde: su lazo del pelo, sus medias e, incluso, su ropa interior son verdes. Y, por supuesto, el lazo de su perrita J
Patou muestra su "otra cara" a Irma

Una de las cosas que más me gustan de la película es que, a pesar de estar rodada en escenarios, llegas a creer que estás en ese París de los bajos fondos. Los pocos escenarios no se llegan a hacer repetitivos, ya que el guión suple con creces la falta de escenas de exteriores. El bar donde van a relajarse los “chulos” y las prostitutas del barrio es el lugar donde confluyen todos los personajes de la película y en él suceden algunas de las escenas o frases más cómicas. Así, el dueño del bar tiene siempre anécdotas inverosímiles que deja a medio contar (“Pero eso es otra historia…”) y, muchas veces, se ve obligado a mediar en las peleas utilizando su sifón y echando agua a todo aquel que queda “atontado” tras recibir un buen puñetazo.
Sifonazo

La banda sonora, por otro lado, es estupenda. Desprende mucha comicidad y, nada más empezar la peli, la música ya te saca una sonrisa. A continuación, por cortesía de Youtube, pongo un vídeo con la banda sonora original.

Si no habéis visto todavía este clásico del cine, os lo recomiendo encarecidamente y, mejor aún, en versión original.

Mi puntuación: 9

Besos,
Teresa

***Me está costando mucho trabajo sacar tiempo para leer últimamente. Estoy muy agobiada con el trabajo, porque todo es nuevo para mí y además soy muy perfeccionista. Me gusta llevarlo todo bien preparado y, por eso, saco poco tiempo para mí misma. Creo que estos meses están siendo los menos lectores de mi vida y me siento fatal por ello (porque me apetece mucho, pero antepongo mil cosas a la lectura). Tengo La casa de Riverton casi por terminar y me está gustando mucho. A ver si en una semana o dos puedo poner la reseña.***

domingo, 9 de octubre de 2011

Con faldas y a lo loco (Some like it hot)

FICHA TÉCNICA
Director: Billy Wilder
Guión: Billy Wilder – I.A.L. Diamond
Actores principales: Jack Lemmon, Tony Curtis, Marilyn Monroe, George Raft, Pat O’Brien…
Año: 1959 
Duración: 120 minutos

La primera película que voy a comentar para el monográfico de este mes es Con faldas y a lo loco. Tengo que admitir que vi esta película por primera vez hace relativamente poco, a pesar de ser conocidísima. La verdad es que no me llamaba la atención con ese título y, precisamente, por ser tan conocida pensaba: “No hay prisa, ya le llegará el turno”. Tras verla por primera vez me di cuenta de que era una pena no haberla visto antes, porque es divertidísima. No es para reír a carcajadas, pero sí te mantiene con una sonrisa (también es cierto que a mí me cuesta muchísimo reír cuando veo una película).
Joe y Jerry en un club clandestino

Con faldas y a lo loco comienza en Chicago, en plena época de la ley seca. Tiene como protagonistas a Joe (Tony Curtis) y a Jerry (Jack Lemmon), dos músicos de poca monta que presencian un ajuste de cuentas entre dos mafiosos. Se libran por los pelos de que les acribillen a balazos y la única salida que ven al lío en que andan metidos es unirse a una banda de chicas que se dirige a Florida. Así, Joe y Jerry se harán pasar por Josephine y Daphne y acabarán rendidos ante los encantos de la cantante de la banda, Sugar Kane (Marilyn Monroe).
Josephine y Daphne a punto de iniciar su gira

Con un argumento muy simple y bastante inverosímil, Billy Wilder nos ofrece una comedia en estado puro. El guión está lleno de frases ingeniosas (como la archiconocida Nadie es perfecto) y de referencias a la época que retrata: la muerte de Valentino, la crisis económica, la corrupción producida por la ley seca… Además, la película cuenta con dos grandes protagonistas, Lemmon y Curtis, que consiguen sacarte siempre una sonrisa con sus intentos desesperados por seducir a Marilyn. Ella, por su parte, hace bien su papel de chica con poco mundo, ingenua y enamoradiza.  Aunque no soy una gran fan de Marilyn y creo que esta es la única película que he visto en la que sale ella, me da la sensación de que su papel es siempre el mismo. Me gusta ver que los actores no están encasillados. Por eso me sorprendió gratamente ver a Jack Lemmon en Días de vino y rosas, donde hace un papel dramático impecable.
Joe intenta ganarse a Sugar haciéndose pasar por rico

Sobra decir que Con faldas y a lo loco es una de las mejores comedias de todos los tiempos, ubicada en los primeros números de varias listas. Y no es de extrañar. Ya no se hacen comedias de este tipo (al menos yo no las he visto): ligeras, inocentes, con el toque justo de humor y con mucha candidez. No importa si se trata el tema de los gángsters: nunca se mostrará violencia demasiado explícita ni a mafiosos muy crueles e inteligentes. Estos cometerán errores que provocarán situaciones de lo más atípicas e hilarantes.
Me encanta este fotograma

En cuanto a la banda sonora, en una de las actuaciones de la banda de chicas, podemos ver a Marilyn cantando I wanna be loved by you, una de las canciones que popularizó y, en mi opinión, un icono cultural. La actriz se convertiría así en el arquetipo de mujer exuberante y con curvas que gustaba tanto en la época… y que sigue gustando. No hay más que ver el éxito de Scarlett Johansson. Os dejo aquí el vídeo de la interpretación de Marilyn durante la película.


Por último, me gustaría mencionar una curiosidad sobre la peli. Aunque, en principio, se pensó en rodarla en color, se decidió hacerlo en blanco y negro para disimular la gran cantidad de maquillaje que debían llegar Curtis y Lemmon en sus caracterizaciones como personajes femeninos.

En definitiva, quiero recomendar esta película a todos, tanto a los que la han visto como a los que no lo han hecho aún. Creo que merece la pena verla más de una vez, porque a mí no ha llegado a aburrirme, a pesar de que me encuentro en un momento en el que ando baja de concentración y escasa de tiempo y horas de sueño. Así que anímate. Lemmon, Curtis y Monroe pueden llevarte a pasar un buen rato, sin más intención que sacarte una sonrisa.

Mi puntuación: 9

Besos,
Teresa

domingo, 26 de junio de 2011

Uno, dos, tres (One, two, three)

FICHA TÉCNICA:
Director: Billy Wilder       
Guión: Billy Wilder y I.A.L. Diamond (obra de teatro de Ferenc Molnár)
Actores principales: James Cagney, Pamela Tiffin, Horst Buchholz, Arlene Francis, Liselotte Pulver, Howard St. John…
Nacionalidad: estadounidense
Año: 1961    
Duración: 108 minutos

C.R. MacNamara es un estadounidense afincado en Berlín occidental en los años inmediatamente posteriores al levantamiento del muro. Trabaja como jefe de ventas de Coca-Cola y planea vender el producto a la mismísima URSS. Así, intenta demostrar al mundo la hegemonía del capitalismo americano. La película muestra, con un necesario toque de comicidad, cómo es la vida de esta Alemania de posguerra, que parece incapaz de olvidar el régimen nazi: nos muestra a un subalterno que no olvida su pasado militar y a unos oficinistas que se levantan al paso de su jefe en señal de respeto… aunque eso no le guste nada al señor MacNamara.
Sin embargo, la vida de MacNamara empieza a alterarse cuando recibe una llamada de su jefe desde Estados Unidos: la hija de este va a ir de viaje a Berlín y pide a MacNamara que la cuide y vigile. Cuando la joven muchacha va a abandonar Berlín conoce a un joven comunista, con el que se casa… pero ¿cómo va a decirle MacNamara a un jefazo de Coca-Cola que su hija se ha casado con el enemigo? Y sobre todo… ¿Cómo va a ascender después de darle este disgusto a su jefe?

Billy Wilder construye en Uno, dos, tres una comedia muy ágil, con un trasfondo político que marca en gran medida a los personajes. Así, nos encontramos con dos arquetipos: el empresario capitalista estadounidense que solo piensa en su poder y posición económica y el joven comunista lleno de ideales pero poco realista y reflexivo. Ambos no se habrían encontrado jamás, de no ser por la joven y caprichosa protagonista, que propicia el contacto y choque de ambos.
El director trata de quitar hierro a la tensa situación vivida entre el bloque capitalista y el comunista durante la Guerra Fría y  nos permite disfrutar de una gran comedia, que merece mucho la pena ver.

Lo que más me ha gustado:
5.- El trasfondo político: me parece muy interesante elegir este momento de la historia y conseguir un equilibrio entre la trama de los personajes y la situación política de la época.
4.- La interpretación de James Cagney como C.R. MacNamara.
3.- Hay muchas escenas cómicas que están muy bien logradas, como la del globo en el tubo de escape…
2.- El subalterno de MacNamara y su incapacidad para olvidar la disciplina militar.
1.- El argumento en sí: aunque cuando lo leí me parecía un poco aburrido, la película es muy buena.

Mi puntuación: 8

Hasta pronto,
Teresa