AUTOR: Isabel Allende
EDITORIAL: Planeta DeAgostini
VOLUMEN: 268 pp.
PRECIO: desconocido
ADQUIRIDO EN: prestado
LEÍDO EN: agosto-septiembre de 2011
LIBRO RELACIONADO: La casa de los espíritus
Por fin he terminado la lectura que tenía entre manos. Y digo “por fin” no porque no la haya disfrutado, sino porque me da rabia cuando los libros se me alargan tanto tiempo que pierdo el hilo de la historia. No es culpa de la novela, sino de las circunstancias: el viaje a Estambul y mi traslado me han tenido apartada de los libros durante días enteros. A ver si ahora puedo tener un ritmo de lecturas más ágil.
De amor y de sombra (1984) es la segunda novela de Isabel Allende tras La casa de los espíritus (1982). En ella narra la historia de tres familias: los Beltrán, los Leal y los Ranquileo, cuyos destinos se entrelazan en la convulsa época de la dictadura militar chilena. Irene Beltrán es una joven de buena familia, jovial y generosa que trabaja como periodista. Es precisamente en su trabajo donde conoce a Francisco Leal, que intenta ganarse la vida como fotógrafo ante la imposibilidad de hacerlo como psicólogo. Ambos protagonistas entran en contacto con la familia Ranquileo gracias a un trabajo para la revista: la hija menor, Evangelina, es capaz de producir pequeños milagros. Un día, el hogar de los Ranquileo es asaltado por militares, que se llevan a la niña. La desaparición de la pequeña y el afán de Irene y Francisco por destapar la verdad les llevará por un camino de sombras, donde también hay un diminuto lugar para el amor.
Aunque sea una conclusión muy obvia, la lectura de la novela me ha hecho pensar sobre lo terrible que es vivir en una situación política de dictadura: la falta de libertades de todo tipo, las miserias económicas, el temor continuo por la propia vida y las de nuestros familiares… No puedo imaginar lo horrible que debió ser vivir día tras día con esa incertidumbre, viendo el exilio como la única salida, pero sufriendo por las personas a las que tendrías que dejar atrás.
En la novela se hace especial hincapié en los abusos militares sobre la población civil, de manera que llegas a detestar a los personajes que pertenecen al ejército. Y es que, si una guerra es siempre terrible, una guerra civil lo es más… porque aun cuando la guerra acaba, el horror permanece. La herida no cicatriza porque el dolor nos impide perdonar a los que nos hirieron o nos delataron.
Los personajes de Irene y Francisco, inspirados o no en personas reales, dan muestra de un inmenso valor, que los obliga a perseguir la verdad, cueste lo que cueste. Porque una vez que empiezan a tirar del hilo ya no hay marcha atrás. Cuando la verdad se les revela les resulta imposible darle la espalda y reclamarán una justicia que parece haber muerto junto a la libertad de todo su país.
En comparación con La casa de los espíritus, creo que De amor y de sombra tiene una historia interesante, con un trasfondo político muy bien descrito. Sin embargo, sus personajes no tienen el encanto de los del primer libro. Ni siquiera Irene Beltrán puede ponerse al mismo nivel que la clarividente Clara Trueba. Además, en esta segunda novela, Isabel Allende presta menos atención a las anécdotas fantásticas características del realismo mágico, para centrarse en la situación política del Chile dictatorial, lo que hace que la novela pierda parte de su encanto y sea algo más cruda.
Como punto negativo, creo que a veces la autora se recrea demasiado contando detalles de la historia amorosa de los protagonistas que no aportan mucho a la trama y, en otras ocasiones, tengo la sensación de que estoy releyendo historias que ya ha contado.
En definitiva, De amor y de sombra me parece una bonita historia de leer (aunque triste y dolorosa) pero, en mi opinión no iguala a su predecesora en cuanto al atractivo de historias y personajes. Isabel Allende y su forma de escribir me recuerdan a García Márquez y, por eso, me han entrado muchísimas ganas de volver a leerlo, aunque creo que, de momento, seguiré con otras lecturas.
¡Ah! Aunque hay una versión cinematográfica de la novela, no me llama mucho la atención, así que no creo que me anime a verla de momento.
Mi puntuación: 7
Besos,
Teresa

