Hoy empiezo esta sección del blog, en la que mostraré los libros o películas que voy comprando. Tengo que decir que son muchos los libros pendientes que tengo en casa y que ahora leo muchísimo menos de lo que me gustaría por falta de tiempo. Por eso, esta sección aparecerá muy de vez en cuando.
Normalmente compro los libros de uno en uno, pero esta vez me he decidido por comprar cuatro, ya que este año tendré menos oportunidades de visitar una buena librería.
Criadas y señoras (The help) de Kathryn Stockett.
Llevaba mucho tiempo con ganas de comprarme este libro. Lo he visto reseñado en varios blogs (Cuéntate la vida o Bitácora de (mis) lecturas) y, además, va a salir la película dentro de poco. Estoy deseando empezarlo.
CONTRAPORTADA: Jackson, Misisipi, 1962. Tras acabar sus estudios universitarios, la joven Skeeter regresa a casa, sin la menor ilusión por buscarse un marido como pretende su madre; Skeeter sueña con una vida diferente, dedicada a la literatura. Al mismo tiempo, Aibeleen, una criada negra que ha educado a diecisiete niños blancos, pierda a su único hijo en un desafortunado accidente. Su mejor amiga, Minny, conocida por su rebeldía ante las señoras blancas, encuentra trabajo en casa de una familia recién llegada que aún no conoce su fama. Cuando Skeeter conoce las historias de Aibeleen y Minny empieza a imaginar un proyecto clandestino y liberador. Estas tres mujeres unirán sus esfuerzos para rebelarse contra un orden social injusto y los prejuicios de una pequeña ciudad.
La evolución de Calpurnia Tate (The evolution of Calpurnia Tate) de Jacqueline Kelly.
Nunca viene mal una dosis de literatura juvenil y mejor aún, si como he leído por ahí, esta es una novela para “niñas grandes”. No sé si será por deformación profesional, pero me gusta echar un vistazo de vez en cuando a las novelas juveniles, para ver qué tipo de cosas leen los chavales que empiezan a aficionarse a los libros. Ojalá fueran más los que lo hicieran.
CONTRAPORTADA: Calpurnia, Callie Vee, es una niña que vive en un pueblo de Texas. A pesar de que su madre insiste en que aprenda a tocar el piano, coser y cocinar, ella está más interesada en lo que ocurre tras la puerta cerrada de la biblioteca, o en el laboratorio de su abuelo. Poco a poco irá ganándose a este señor un tanto huraño y empezará a colaborar con él en sus observaciones del medio natural, aprenderá quién es Darwin, qué son las especies y las subespecies y también lo idiotas que se vuelven los hermanos mayores cuando se enamoran.
Mi planta de naranja lima (O meu pé de laranja lima) de José Mauro de Vasconcelos.
Vi la reseña de este libro en el blog de Vero y me llamó muchísimo la atención. No dudé en llevármelo a casa.
CONTRAPORTADA: De mayor Zezé quiere ser poeta y llevar corbata de lazo, pero de momento es un niño brasileño de cinco años que se abre a la vida. En su casa es un trasto que va de travesura en travesura y no recibe más que reprimendas y tundas; en el colegio es un ángel con el corazón de oro y una imaginación desbordante que tiene encandilada a su maestra. Pero para un niño como él, inteligente y sensible, crecer en una familia pobre no siempre es fácil; cuando está triste, Zezé se refugia en su amigo Minguinho, un arbolito de naranja lima, con quien comparte todos sus secretos, y en el Portugués, dueño del coche más bonito del barrio.
El cielo es azul, la tierra blanca (Sensei no kaban) de Hiromi Kawakami.
La compra de este libro ha sido un impulso, un “a ver qué tal”. No había escuchado hablar del libro, pero me llamó la atención por el argumento y por las primeras líneas. Además, hace tiempo que no pruebo con la literatura japonesa.
CONTRAPORTADA: Tsukiko tiene 38 años y lleva una vida solitaria. Considera que no está dotada para el amor. Hasta que un día encuentra en una taberna a su viejo maestro de japonés. Entre ambos se establece un pacto tácito para compartir la soledad. Escogen la misma comida, buscan la compañía del otro y les cuesta separarse, aunque a veces intenten escapar el uno del otro: el maestro, en el recuerdo de la mujer que un día lo abandonó; Tsukiko, en un antiguo compañero de clase.
De momento, eso es todo. Intentaré sacar tiempo y ánimo (últimamente no tengo mucho) para leer cada uno de los libros y publicar las reseñas.
Besos,
Teresa






