lunes, 30 de abril de 2012

Citas literarias #1

Lo que os traigo hoy no es una reseña convencional, es decir, no voy a comentar una novela que acabo de leer. Cuando esté más inspirada (o menos perezosa) escribiré una reseña en condiciones. Llevo unos días pensando en De ratones y hombres, de John Steinbeck. Esto se debe al concurso que organizó Icíar en su blog, Los mil y un libros, donde nos pedía que eligiésemos una novela del siglo XX o XXI. Es una petición difícil, pero me decanté por Steinbeck porque, además de ser ganador del Premio Nobel de Literatura, me parece uno de los mejores escritores del siglo XX. En sus obras suele retratar a unos personajes que se buscan la vida en un entorno hostil y miserable, como el propio autor había hecho. Sus vidas tienen lugar durante la Gran Depresión en Estados Unidos.

Leí De ratones y hombres porque la mencionaban en Lost, una de mis series favoritas de todos los tiempos. La cita que hacían de la novela me pareció preciosa y, por eso, la traigo al blog. La novela se lee en un suspiro, pero el poso que te deja es muy profundo.


- Tal vez - continuó suavemente Crooks-, tal vez comprenda ahora. Usted tiene a George. Sabe que va a volver. Pero suponga que no tuviera a nadie. Suponga que no pudiera ir al cuarto de los peones por ser negro. ¿Le gustaría? Suponga que tuviera que sentarse aquí y leer, y leer. Claro que podría jugar a las herraduras hasta el anochecer, pero después tendría que leer. Los libros no sirven. Un hombre necesita a alguien, alguien que esté cerca. Uno se vuelve loco si no tiene a nadie. No importa quién es el otro, con tal de que esté con uno. Le digo -gritó-, le digo que uno se ve tan solo que se pone enfermo.

De ratones y hombres, John Steinbeck
Editorial Edhasa, pp. 114-115

Os recomiendo la lectura. Para mí es una obra de 10.

Besos,
Teresa

domingo, 15 de abril de 2012

Las horas distantes (The distant hours)

AUTORA: Kate Morton   
EDITORIAL: Suma de Letras (formato Kindle)
VOLUMEN: 632 pp.
PRECIO: 10,44 € (e-book)
ADQUIRIDO EN: Amazon.es. Marzo 2012
LEÍDO EN: marzo-abril 2012
OTROS: El jardín olvidado, La casa de Riverton

Ayer terminé de leer Las horas distantes. Me descargué la muestra en cuanto salió en la tienda Kindle y me enganchó, así que decidí no esperar más para comprarlo (aunque la lectura se me ha alargado un poco).

En Las horas distantes, la tercera novela de Kate Morton, conoceremos a Edie Burchill, una joven de treinta años que tiene una relación algo fría con su madre. Un día, cuando va a comer a casa de sus padres, la madre recibe una misteriosa carta, que le causa una profunda sensación. A partir de este momento, Edie tratará de desenmarañar el pasado de su madre. Cuando era tan solo una niña, Meredith, la madre de Edie, fue evacuada de Londres y llevada a Milderhurst Castle. En este imponente castillo vivían tres hermanas: Percy, Saffy y Juniper, que cuidaron de Meredith como si fuera una más de la familia. Fascinada por Milderhurst Castle, Edie regresará al lugar donde susurran las horas distantes.

Al igual que en La casa de Riverton, en esta novela, la autora alterna capítulos del presente (1992) y del pasado (Segunda Guerra Mundial). Los primeros están contados en primera persona por Edie, mientras que los segundos son narrados en tercera persona. En ellos conoceremos a los personajes fundamentales de la trama: Raymond Blythe, padre de las hermanas y autor de una novela que fascinó a Edie cuando era niña, El hombre de barro; Persephone (Percy) y Seraphina (Saffy) Blythe, hermanas gemelas aunque con personalidades muy diferentes; y Juniper Blythe, la hermana menor, que posee gran atractivo y talento para la escritura. También conoceremos a la pequeña Meredith Baker y seremos testigos de su especial relación de amistad con Juniper.

Uno de los detalles que más me han gustado de la novela es la importancia que se le da al mundo editorial y a los libros, sobre todo a El hombre de barro, una pequeña novela gótica que tendrá una importancia clave en el desenlace de la obra.

Chilham Castle, en el condado de Kent, donde también se ubica Milderhurst Castle

En mi opinión, esta novela está menos conseguida que La casa de Riverton, ya que a veces se hace algo repetitiva. Los personajes, aunque bien definidos, no son tan atractivos como los de su primera novela. También me ha parecido que el contexto histórico no estaba tan presente en las vidas de los personajes y que, al fin y al cabo, la Segunda Guerra Mundial, es solo un pretexto, ya que no se deja notar apenas la influencia de este evento en las vidas de los personajes (restando la evacuación de Meredith de Londres). El ritmo de la novela me ha resultado irregular, aunque no sé si es solo una sensación mía: leí las primeras páginas y las últimas con mucha energía y la parte central se me ha hecho más pesada. Aun así, no me ha parecido una mala novela, ya que cumple el propósito de entretener al lector con una trama llena de intrigas familiares.

¿La recomiendo? Sí, pero recomendaría antes La casa de Riverton. No se me han quitado las ganas de leer El jardín olvidado, así que lo haré más adelante.

Sigo encantada con poder leer este tipo de novelas en formato electrónico. Si aprovechas para leer en cualquier sitio, como yo suelo hacer, es de lo más práctico llevar el e-reader.

Mi puntuación: 7,5

Besos,
Teresa

viernes, 2 de marzo de 2012

Un poema para el fin de semana #6

Cuánto hacía que no compartía un poema en el blog. Ayer, cuando estaba en el trabajo, un compañero me trajo a la memoria el Diario de un poeta recién casado, de Juan Ramón Jiménez. En concreto, el tercer poema de la primera parte, titulada Hacia el mar, donde cobra un simbolismo especial el anillo de compromiso del poeta. No se trata solo de un símbolo del matrimonio, sino de una unión más profunda, sanguínea y física de dos amantes. De sobra es conocido el espíritu frágil y dependiente de Juan Ramón, que halló en su mujer Zenobia un apoyo fundamental.

Sin más, os dejo con el poema.

Mientras trabajo en el anillo de oro
puro me abrazas en la sangre
de mi dedo, que luego sigue, en gozo,
contigo, por toda mi carne.
¡Qué bienestar! ¡Cómo mis fuertes venas
de ti van, dulces embriagándose,
cual de una miel celeste que tuviera
la luz en los eternos cálices!
Mi corazón entero pasa, río
vehemente y noble, bajo el suave
anillo que, por contenerlo, en círculos 
infinitos de amor se abre.


¿No es precioso ese abrazo en la sangre? Cuánto erotismo y sencillez hay en este poema.

Un beso y feliz fin de semana.
Teresa

miércoles, 8 de febrero de 2012

Un San Valentín literario

Con motivo de San Valentín, la tienda Kindle de Amazon ha ofrecido a los lectores diversas novelas relacionadas con el amor. Existen maneras muy diversas de amar y una de las que mejor conozco es el amor a los libros. Por ello, ya que no soy fanática de la novela romántica, de esta colección me llamó la atención un título: El amor de mi vida, de Rosa Montero. Haré una reseña cuando lo termine, pero quiero compartir estas líneas ahora, porque me han emocionado y, sobre todo, me han hecho pensar.

Siempre me ha dado pena la gente que no lee, y no ya porque sean más incultos, que sin duda lo son; o porque estén más indefensos y sean menos libres, que también, sino, sobre todo, porque viven muchísimo menos. La gran tragedia de los seres humanos es haber venido al mundo llenos de ansias de vivir y estar condenados a una existencia efímera. Las vidas son siempre mucho más pequeñas que nuestros sueños; incluso la vida del hombre o la mujer más grandes es infinitamente más estrecha que sus deseos. La vida nos aprieta las axilas, como un traje mal hecho. Por eso necesitamos leer, e ir al teatro o al cine. Necesitamos vivirnos a lo ancho en otras existencias, para compensar la finitud. Y no hay vida virtual más poderosa ni más hipnotizante que la que nos ofrece la literatura.

Palabras previas a El amor de mi vida
Rosa Montero

No puedo estar más de acuerdo con Rosa Montero. ¡Vivan los libros! 

domingo, 5 de febrero de 2012

En el país de la nube blanca (Im Land der weissen Wolke)

AUTORA: Sarah Lark
EDITORIAL: Ediciones B
VOLUMEN: 752 pp. (papel)
PRECIO: 9,49 € (Kindle)
ADQUIRIDO EN: Amazon.es - Enero 2012
LEÍDO EN: Enero 2012
CONTINUACIÓN: La canción de los maoríes


Hace una eternidad que no publico ninguna reseña en el blog. La vuelta después de las vacaciones fue dura y desde que acabaron casi no he tenido tiempo para leer. Esta será la primera reseña de este año (más vale tarde que nunca) y para ello os traigo la primera novela que he leído en formato digital: En el país de la nube blanca.

Por mi cumpleaños/navidades mi novio me regaló un e-reader, el famoso Kindle de Amazon. La verdad es que estoy encantada con él. Es comodísimo porque no pesa nada y porque puedes almacenar muchísimos libros. Pero soy débil y me gusta demasiado el papel, por lo que he ido adquiriendo algunos libros en este tiempo. A ver si escribo un post para que me digáis qué os parecen. Creo que reservaré para el e-reader los libros que sean más gordos y que sean “de una sola lectura”. Sin más preámbulos paso a la reseña de En el país de la nube blanca.
Mi fantástico e-reader

Seré sincera. Desde que vi en el cine El señor de los anillos (y volví a ver mil veces en casa), estoy obsesionada con los paisajes neozelandeses. Por eso tenía tantas ganas de leer esta novela, ambientada en la Nueva Zelanda de mediados del siglo XIX. Además, este siglo es uno de mis periodos favoritos de la historia y siempre he estudiado y leído sobre la Europa de esta época, pero raras veces me he desplazado a una de sus colonias.

Sarah Lark nos presenta a dos mujeres inglesas a priori muy diferentes, Helen y Gwyneira, que por distintos motivos se encontrarán a bordo del Dublin en una larga travesía hacia Nueva Zelanda. Helen es una institutriz de origen humilde que decide responder a un anuncio de la hoja parroquial para dar un giro drástico a su vida. Gwyneira o Gwyn es una jovencísima muchacha de origen noble, que se ve comprometida con un joven neozelandés heredero de un importante imperio ovejero.
Las preciosas llanuras de Canterbury

La novela narra la entrañable amistad de estas dos mujeres y cómo sus vidas acaban irremediablemente entrelazadas. Compartirán los sinsabores de su experiencia en una tierra lejana e indómita, las penalidades de una vida donde parece no existir el amor, pero también las pequeñas alegrías que proporcionan la familia, los animales o los nativos maoríes siempre dispuestos a ayudar.

En el país de la nube blanca tiene una estructura sencilla: las secciones del libro están estructuradas por periodos de tiempo y cada una de ellas se divide en varios capítulos, que van alternando entre Helen y Gwyneira y, más adelante, también entre los personajes secundarios de la novela. Todas las historias de los personajes son interesantes y están marcadas por el afán aventurero. Así, asistiremos a la terrible caza de las ballenas y viajaremos a diferentes regiones neozelandesas a causa de la fiebre del oro.
La actual Christchurch

En mi opinión, los personajes de la novela, tanto las protagonistas como los secundarios, están muy bien construidos y, pese a que algunos sean seres despreciables, consiguen cumplir su función y ser unos personajes redondos y buenos antagonistas. Mi personaje favorito, Gwyneira, sufre una fuerte transformación a lo largo de la novela: pasa de ser una joven indómita y un poco insolente a convertirse en una mujer fuerte, sufridora, que es consciente de la importancia de su labor en la granja y es capaz de renunciar a su propia felicidad por causas mayores.

Además de unos buenos personajes y de un bien logrado contexto histórico, la novela es de fácil lectura, puesto que cuenta con las descripciones justas y con abundantes diálogos.

Sin embargo, la pega que le pongo a En el país de la nube blanca es su ritmo irregular. En ocasiones peca de pasajes un tanto lentos y repetitivos y, en otras ocasiones, especialmente hacia el final, los acontecimientos se precipitan. Aunque empecé este libro a principios de año y casi leí la mitad de un tirón, luego se me hizo más complicado seguirlo (también es cierto que cuando lo empecé estaba de vacaciones).
Kiwis en Christchurch

En definitiva, creo que se trata de una novela muy recomendable, especialmente si te gustan las sagas familiares. Por cierto, que el libro tiene continuación: La canción de los maoríes. Saldrá el 22 de este mes y trata sobre los destinos de los descendientes de Helen y Gwyneira. Creo que esperaré un poco a que baje de precio y luego me haré con él en formato digital.

Puntuación: 8

Saludos,
Teresa